ES2286152T3 - Sistema y metodo para realizar un modelo de estructura. - Google Patents
Sistema y metodo para realizar un modelo de estructura. Download PDFInfo
- Publication number
- ES2286152T3 ES2286152T3 ES01981726T ES01981726T ES2286152T3 ES 2286152 T3 ES2286152 T3 ES 2286152T3 ES 01981726 T ES01981726 T ES 01981726T ES 01981726 T ES01981726 T ES 01981726T ES 2286152 T3 ES2286152 T3 ES 2286152T3
- Authority
- ES
- Spain
- Prior art keywords
- bone
- osteons
- osteon
- samples
- lamellae
- Prior art date
- Legal status (The legal status is an assumption and is not a legal conclusion. Google has not performed a legal analysis and makes no representation as to the accuracy of the status listed.)
- Expired - Lifetime
Links
Classifications
-
- G—PHYSICS
- G09—EDUCATION; CRYPTOGRAPHY; DISPLAY; ADVERTISING; SEALS
- G09B—EDUCATIONAL OR DEMONSTRATION APPLIANCES; APPLIANCES FOR TEACHING, OR COMMUNICATING WITH, THE BLIND, DEAF OR MUTE; MODELS; PLANETARIA; GLOBES; MAPS; DIAGRAMS
- G09B23/00—Models for scientific, medical, or mathematical purposes, e.g. full-sized devices for demonstration purposes
- G09B23/28—Models for scientific, medical, or mathematical purposes, e.g. full-sized devices for demonstration purposes for medicine
- G09B23/30—Anatomical models
-
- B—PERFORMING OPERATIONS; TRANSPORTING
- B33—ADDITIVE MANUFACTURING TECHNOLOGY
- B33Y—ADDITIVE MANUFACTURING, i.e. MANUFACTURING OF THREE-DIMENSIONAL [3D] OBJECTS BY ADDITIVE DEPOSITION, ADDITIVE AGGLOMERATION OR ADDITIVE LAYERING, e.g. BY 3D PRINTING, STEREOLITHOGRAPHY OR SELECTIVE LASER SINTERING
- B33Y50/00—Data acquisition or data processing for additive manufacturing
-
- B—PERFORMING OPERATIONS; TRANSPORTING
- B33—ADDITIVE MANUFACTURING TECHNOLOGY
- B33Y—ADDITIVE MANUFACTURING, i.e. MANUFACTURING OF THREE-DIMENSIONAL [3D] OBJECTS BY ADDITIVE DEPOSITION, ADDITIVE AGGLOMERATION OR ADDITIVE LAYERING, e.g. BY 3D PRINTING, STEREOLITHOGRAPHY OR SELECTIVE LASER SINTERING
- B33Y80/00—Products made by additive manufacturing
-
- G—PHYSICS
- G01—MEASURING; TESTING
- G01N—INVESTIGATING OR ANALYSING MATERIALS BY DETERMINING THEIR CHEMICAL OR PHYSICAL PROPERTIES
- G01N2203/00—Investigating strength properties of solid materials by application of mechanical stress
- G01N2203/0058—Kind of property studied
- G01N2203/0089—Biorheological properties
Landscapes
- Engineering & Computer Science (AREA)
- Physics & Mathematics (AREA)
- Chemical & Material Sciences (AREA)
- General Physics & Mathematics (AREA)
- Mathematical Physics (AREA)
- Pure & Applied Mathematics (AREA)
- Medical Informatics (AREA)
- Algebra (AREA)
- Computational Mathematics (AREA)
- General Health & Medical Sciences (AREA)
- Mathematical Analysis (AREA)
- Mathematical Optimization (AREA)
- Health & Medical Sciences (AREA)
- Medicinal Chemistry (AREA)
- Business, Economics & Management (AREA)
- Educational Administration (AREA)
- Educational Technology (AREA)
- Theoretical Computer Science (AREA)
- Manufacturing & Machinery (AREA)
- Materials Engineering (AREA)
- Prostheses (AREA)
- Materials For Medical Uses (AREA)
- Medicines Containing Material From Animals Or Micro-Organisms (AREA)
- Instructional Devices (AREA)
Abstract
㼿쿺¹Ò ª]^Du" 8mV¿¥ {¿X¿ô''W¿¿8%%eÛÊA''ðÿiF¿ý¯ºÓҺ̣4É¿ ê*t...¿ÉÁ ¬¿&¿äù ¿3/4 C÷ͯÅÿ é¥wÎéc´h À`ê
Description
Sistema y método para realizar un modelo de
estructura ósea.
La presente invención da a conocer un modelo
estructural y mecánico y métodos para realizar un modelo de un
hueso humano que se basan en la estructura jerárquica del hueso y en
su comportamiento mecánico jerárquico. El modelo permite determinar
deformaciones del hueso y el cálculo de deformaciones y tensiones
debidas a las fuerzas específicas que actúan sobre el hueso durante
su función. El modelo tiene en cuenta además las fuerzas que
provocan o no provocan efectos viscosos y las fuerzas que provocan
deformaciones elásticas o plásticas en el hueso, caracterizadas por
fracturas. En realizaciones preferentes, el modelo está
computarizado, por ejemplo, mediante la utilización de técnicas de
simulación por ordenador, creación de imágenes y renderizado.
La ciencia de los materiales define las
propiedades estructurales de un objeto como las propiedades que
describen la configuración del mismo, independientemente de su
forma. Los huesos humanos de adultos tienen una estructura compleja
y pueden describirse como una jerarquía de cuatro niveles,
clasificados en tamaño decreciente (Petersen, 1930). El primer
nivel, la macroestructura (figura 1), comprende las estructuras que
corresponden a la forma general del hueso, con una diferenciación
entre hueso compacto (o cortical) (figura 2) y hueso esponjoso
(poroso o trabecular) (figura 3). El hueso compacto se encuentra en
la caña (o diáfisis) de los huesos largos. El hueso esponjoso se
encuentra en el maxilar inferior (mandíbula), en la epífisis o caña
de los huesos largos, y en los huesos planos y cortos. El segundo
nivel (o microestructura) del hueso compacto incluye sistemas
laminares (laminillas). Las laminillas organizadas alrededor de los
canales vasculares se denominan osteones (sistemas harvesianos), y
las laminillas desorganizadas entre los osteones se denominan hueso
intersticial. El segundo nivel también comprende estructuras
relacionadas, tales como la médula ósea (ver, por ejemplo, Bloom y
Fawcetts, 1986). El tercer nivel (o ultraestructura) del hueso
compacto consiste principalmente en haces de colágeno y cristalitas
de hidroxiapatita; el contenido de mucopolisacáridos es reducido,
pero puede jugar un papel importante. El cuarto nivel del hueso
compacto consiste en disposiciones moleculares entre sustancias
orgánicas e inorgánicas. En el hueso poroso, el segundo nivel
incluye trabéculas, que comprenden sistemas laminares y estructuras
relacionadas, por ejemplo, médula ósea. El tercer y cuarto niveles
del hueso poroso son iguales que los descritos para el hueso
compacto.
El osteón comprende un canal haversiano con unas
laminillas dispuestas de manera concéntrica. Los osteones de un
hueso largo están orientados generalmente a lo largo del eje del
hueso largo. Las laminillas de osteón están organizadas de modo que
consisten en una estructura orgánica (principalmente un haz de
colágeno) dispuesta entre sustancias fundamentales, tales como
proteínas y agua, y cristalitos de hidroxiapatita. Los cristalitos
de hidroxiapatita están orientadas en direcciones análogas a las de
los haces. Los osteones miden unos cuantos centímetros de longitud
y entre 200 y 300 \mum de diámetro. El grado de calcificación de
los osteones (cantidad relativa de cristalitas de hidroxiapatita)
es variable entre osteones, así como dentro de los propios osteones.
Se ha propuesto que estas diferencias se deben al proceso de
renovación o reconstrucción del hueso. En este proceso, los
osteones se renuevan continuamente. En consecuencia, en un hueso
compacto adulto siempre se encuentran osteones con diferentes grados
de calcificación.
Existe una serie de tipos de osteón en lo que
respecta a las disposiciones de la dirección del haz de fibras en
la laminilla. Dos tipos de osteón, "longitudinales" y
"alternos", representan los dos extremos de la serie. Los
osteones longitudinales consisten en haces con un marcado recorrido
en espiral longitudinal. Los osteones alternos consisten en haces
con un marcado recorrido longitudinal, oblicuo y transversal en
laminillas sucesivas (Frasca y otros, 1977;
Giraud-Guille, 1988; Ascenzi A. y otros, 2000).
Existen dos tipos de laminillas, denominados laminillas apagadas (o
longitudinales) y brillantes (o transversales o en fibras
circulares). Bajo un microscopio polarizante, cuando los ejes del
microscopio y del osteón están alineados, las laminillas apagadas (u
oscuras) aparecen apagadas (u oscuras), mientras que las laminillas
brillantes aparecen brillantes.
El hueso compacto consiste aproximadamente en un
40% de minerales, un 40% de colágeno, y un 20% de fluidos. Los
espacios internos principales o discontinuidades en el hueso
compacto incluyen el sistema vascular, huecos y cavidades
(lagunas), canales estrechos (canales), porosidad fina, y espacios
entre las fases minerales. Las discontinuidades de material
internas principales en el hueso compacto (figura 5) son, en orden
de tamaño decreciente:
El hueso poroso consiste en trabéculas, es
decir, estructuras óseas con una configuración laminar o con forma
de varilla. Estas estructuras se entrelazan para formar una
estructura biológica con forma de retícula o esponjosa (figura 3).
Por ejemplo, ambos tipos de trabéculas están presentes en el
calcáneo; no obstante, hasta el 3% de las configuraciones con forma
de varilla son tubulares, debido al canal vascular que pasa a través
de las mismas. De este modo, son similares al sistema harvesiano.
De manera general, las trabéculas tubulares parecen tener una
estructura relativamente sencilla. Las fibrilas de colágeno
discurren en su mayor parte en paralelo al eje largo de las
trabéculas tubulares, en la parte exterior de las mismas, y en
perpendicular a la parte interior. Aunque la densidad real del
hueso poroso totalmente calcificado es un poco menor con respecto al
hueso compacto totalmente calcificado, y su contenido de
proteoglicano es un poco mayor con respecto al mismo, la diferencia
sustancial entre el hueso compacto y el hueso poroso es la
porosidad. La porosidad del hueso poroso, que va del 30% a más del
90%, se debe principalmente a los amplios espacios intratrabeculares
vasculares y de médula ósea. Tal como se ha explicado, en el hueso
compacto, los niveles de calcificación varían entre trabéculas y en
el interior de las propias trabéculas.
Se ha comprobado que las conexiones y
orientaciones de las trabéculas siguen unos patrones precisos, que
se cree que están relacionados con propiedades mecánicas
específicas. La estructura del hueso poroso en la cabeza y el
cuello del fémur se da normalmente como ejemplo de la correlación
entre la orientación de las trabéculas y la distribución lineal de
las fuerzas principales al soportar una carga (teoría de trayectoria
según la tensión (Bell, 1956)). De manera general, dicha
correlación entre la orientación de las trabéculas y la distribución
lineal de las fuerzas principales al soportar una carga sigue
siendo estudiada, ya que, según los cálculos matemáticos, el
posible efecto de la tracción del músculo es complejo (Koch, 1917;
Rybicki y otros, 1972). Sin embargo, existe una estrecha relación
entre el número y disposición de las trabéculas y la resistencia
del hueso poroso (ver, por ejemplo, Kleerekoper y otros, 1985). Esto
resulta evidente por la pérdida de trabéculas con la edad (ver, por
ejemplo, Birkenhäger-Frenkel y otros, 1988). Debido
a que esta pérdida es bastante selectiva (es decir, las trabéculas
transversales desaparecen más frecuentemente que las verticales en
la zona central del cuerpo vertebral osteoporótico; en mujeres de
edad avanzada las trabéculas desaparecen totalmente, y en hombres
de edad avanzada se observa un descenso brusco en el número de
trabéculas), es posible que el hueso poroso contenga algunos haces
de trabéculas cuya función principal es resistir fuerzas mecánicas,
mientras que otras tienen principalmente una función metabólica.
El comportamiento mecánico de un objeto, o la
respuesta de un objeto a las fuerzas, depende de la estructura del
mismo. Si el objeto comprende una estructura jerárquica, el
comportamiento mecánico del objeto varía entre niveles. Es decir,
cada nivel u orden de la jerarquía responde a las fuerzas según las
estructuras y relaciones en dicho nivel. El comportamiento general
del objeto está determinado en última instancia por las propiedades
mecánicas de los distintos niveles. Por lo tanto, las propiedades
mecánicas de un objeto variarán con la estructura jerárquica del
mismo. El hueso constituye un ejemplo de un objeto en el que el
comportamiento mecánico y las propiedades mecánicas dependen de
este tipo de estructura jerárquica.
Las propiedades mecánicas del hueso se
investigan y han sido investigadas en distintos niveles jerárquicos
mediante ensayos invasivos (aislamiento de muestras) y no invasivos.
Las laminillas trabeculares de osteón, los osteones, las trabéculas
y las muestras de hueso compacto y poroso macroscópico son y han
sido objeto de dichos estudios. Los resultados micromecánicos
incluyen Ascenzi A. y Bonucci, 1964, 1967; Ascenzi A. y Bonucci,
1968, 1972; Currey, 1969; Ascenzi A. y otros, 1985, 1997, 1998;
Hohling y otros, 1990; Ascenzi A. y otros, 1990, 1994; Marotti y
otros, 1994; Ziv y otros, 1996; Ascenzi M.-G., 1999a, 1999b; Huja y
otros, 1999; Zysset y otros, 1999; Ascenzi M.-G. y otros, 2000. Los
resultados macromecánicos incluyen Hazama, 1956; Cook y Gordon,
1964; Carter y Hayes, 1976 y 1977; Carter y otros, 1976 y 1981;
Carter y Spengler, 1978; Hayes y Carter, 1979; Burr y otros, 1988;
Cater y Carter 1989; Jepsen y Davy, 1997.
Ascenzi y otros, en "Relationship between
mechanical properties and structure in secondary bone"
("Relación entre propiedades mecánicas y estructura en huesos
secundarios"), Connective Tissue Research (Investigación sobre
tejido conectivo), vol. 15, no. 1-2, 1986, p.
73-76, dan a conocer un estudio de la resistencia a
compresión y a tracción de osteones secundarios, en el que la
microestructura de los osteones se determinó mediante la
utilización de un microscopio polarizante, y se observaron y
registraron las propiedades mecánicas de los mismos. Ascenzi y
otros también dan a conocer una investigación en la que se aislaron
muestras de diáfisis femoral y se determinaron sus distribuciones
de laminillas mediante la utilización de un microscopio de luz
polarizada y un tratamiento
informático.
informático.
Aunque en los últimos años numerosas
publicaciones se han dirigido a la micromecánica del hueso, muchas
cuestiones biomecánicas relacionadas con el hueso siguen sin
comprenderse, debido a la falta de modelos fiables o predictivos.
La no inclusión de dichas propiedades macromecánicas en los modelos
actuales de funciones y comportamiento del hueso ha limitado
considerablemente su utilidad para predecir las propiedades
macromecánicas. Estas propiedades incluyen el comportamiento del
hueso en respuesta a fuerzas externas o la identificación de las
necesidades en reconstrucción y prótesis de hueso. Sin embargo, la
inclusión de estos factores requiere el desarrollo de métodos y
estudios que permitan obtener resultados fiables y
reproducibles.
La presente invención da a conocer un método
para comprender y predecir el comportamiento de un hueso. El método
incluye un modelo de hueso macroscópico que está configurado en
términos de propiedades estructurales jerárquicas y mecánicas del
hueso y su interacción con fuerzas que actúan sobre el hueso
macroscópico, incluyendo fuerzas asociadas a la función normal del
cuerpo y fuerzas aplicadas clínicamente. El método puede aplicarse
a cualquier estructura ósea, incluyendo huesos humanos y huesos de
vertebrados en general. El modelo se aplica a huesos normales y
patológicos, cuando la patología no altera la jerarquía estructural,
o cuando las alteraciones están caracterizadas. El modelo también
puede aplicarse a huesos fosilizados.
La presente invención define un método de
predicción de una propiedad mecánica local de un hueso sometido a
examen, según la reivindicación 1.
La presente invención tiene en cuenta además
unos métodos de predicción de deformación y fracturas de hueso y de
identificación de las necesidades de reconstrucción y prótesis de
hueso.
Figura 1. Representación esquemática del tercio
superior de la tibia; indicándose los sistemas circunferenciales
interior y exterior como (i.c.s.) y (o.c.s.), respectivamente. Se
representan el hueso compacto y el hueso poroso.
Figuras 2 (a) y (b). (a) Diagrama de la zona de
la diáfisis de un hueso largo cortical. Los osteones o sistema
haversiano (HA) están situados entre las laminillas
circunferenciales exteriores (OL) e interiores (IL). Las laminillas
de osteón están dispuestas de manera cilíndrica alrededor del canal
haversiano (HC). (b) Osteones en sección transversal, vistos (A)
bajo un microscopio de luz; (B) en una microrradiografía; y (C) bajo
el microscopio polarizante.
Figuras 3 (a) y (b). (a) Sección del cuerpo de
una vértebra lumbar, que muestra las trabéculas verticales y
horizontales. Las superficies superior e inferior corresponden al
cartílago articular. (b) Sección por la mitad del tercio superior de
la tibia. El hueso poroso de la metáfisis consiste en trabéculas
verticales comparativamente gruesas conectadas por trabéculas
delgadas.
Figuras 4 (a)-(c). (a) Sección transversal de un
osteón longitudinal aislado, ampliada 270 veces. (b) Sección
transversal de un osteón alterno aislado, ampliada 270 veces. (c)
Muestra de un osteón aislado con unos soportes, ampliada 20 veces.
Los soportes se utilizan para sujetar la muestra durante el ensayo
mecánico. Dimensiones: diámetro interior 52 \mum, diámetro
exterior 225 \mum, longitud 500 \mum.
Figura 5. Sección transversal, esquemática, de
una muestra de osteón, que ilustra la disposición de los canales y
lagunas con respecto a las laminillas.
Figuras 6 (a)-(c). (a) Tipos de fuerzas puras.
(b) Definición del esfuerzo por unidad de superficie en un área en
la que la fuerza es constante. (c) Definición de la deformación
unidireccional para (D) mucho menor que (L).
Figuras 7 (a) y (b). (a) Distribución de la
tensión de tracción y compresión durante la torsión de un material,
tal como hueso macroscópico, que es más débil a tracción que a
cizalladura. (b) Esfuerzo de cizalladura en la sección transversal
de una muestra sometida a torsión. La longitud de las flechas indica
la magnitud de la tensión de cizalladura, que aumenta
progresivamente desde el centro hacia la periferia de la
muestra.
Figuras 8 (a) y (b). (a) Flexión del fémur
debida a la gravedad. (C) indica la zona sometida a compresión y (T)
indica la zona sometida a tracción. (b) Los diagramas (A), (B) y (C)
muestran la distribución de las laminillas transversales y
longitudinales en las secciones preparadas desde la caña superior,
inferior, izquierda y derecha, respectivamente. Las zonas posterior,
anterior, central y lateral corresponden a las zonas superior,
inferior, izquierda y derecha de la página, respectivamente. La
distancia entre los centros de los dos símbolos cuadrados adyacentes
es de 1,86 mm. El tamaño del símbolo cuadrado es proporcional a la
relación entre la zona brillante con luz polarizada circularmente y
la zona brillante con iluminación de campo oscuro. Las zonas en las
que predominan las laminillas transversales corresponden a las zonas
con una concentración de cuadrados más grandes en la caña media
superior, central media-posterior y posterior
inferior, que corresponden a las zonas sometidas a compresión en
(a). Las zonas en las que predominan las laminillas longitudinales
corresponden a las zonas con una concentración de cuadrados más
pequeños en la caña lateral superior, central
lateral-anterior y anterior inferior, que
corresponden a las zonas a tracción en (a).
Figuras 9 (a)-(c). (a) El modelo de laminillas
de osteón es un elemento laminar, que consiste en láminas
unidireccionales reforzadas con fibras. (b) El modelo de laminillas
intersticial es una parte del modelo de laminillas de osteón. La
figura muestra tres láminas delgadas (laminillas) y una lámina
gruesa (parte de la línea de cemento). (c) En un elemento laminar
pequeño, de grosor constante, se indican los principales ejes de
material (1), (2) y (3). La dirección (1) es paralela a las fibras,
y la dirección (2) es perpendicular a las mismas. La dirección (3)
es la dirección radial perpendicular a la página. Las direcciones
circunferencial y axial se indican como (\theta) y (z). El ángulo
entre la dirección circunferencial y la dirección (1) se denomina
(\gamma).
Figura 10. Muestra un dispositivo para someter
el hueso a una carga cíclica de torsión.
Figura 11. Diagrama esquemático de un
dispositivo para someter el hueso a una carga cíclica de torsión,
donde (1) es un eje de giro con mordazas; (2) y (3) son cuñas de
metal duro de un sistema de carga pendular; (4) es una rueda
alrededor de la cual está acoplado un hilo de tungsteno cargado con
unos pesos; (5) es el eje del péndulo; y (6) es un espejo.
Figura 12. Modelo de curva de histéresis
bilineal idealizada, anterior a iniciar el ciclo y en un primer
bucle del ciclo, donde (a) se produce pinzamiento; y (b) no se
produce pinzamiento.
Figura 13. Diagrama que muestra que alrededor de
cada muestra de osteón se ha cortado un trapezoide mediante una
cuchilla bajo un microscopio estereoscópico.
Figura 14. Diagrama que muestra que, después de
aislarla, cada muestra de laminilla ha sido estirada cuidadosamente
hasta una forma de cinta.
Figura 15. Vista, a mayor escala, de la
laminilla descrita en la figura 14.
Figura 16. Laminilla después de un ensayo de
tracción.
Figura 17. Haces de colágeno de laminillas
brillantes bajo un microscopio polarizado.
Figura 18. Haces de colágeno de laminillas
brillantes bajo un microscopio polarizado.
Figura 19. Haces de colágeno de laminillas
apagadas bajo un microscopio polarizado. Los haces son paralelos al
eje de osteón cuando están dispuestos en el hueso.
Figuras 20 (a)-(h). Laminillas brillantes
aisladas y aplanadas, bajo el microscopio confocal. Desde el borde
hacia el centro, los haces de colágeno van de oblicuos a
verticales.
Figuras 21 (a)-(g). Laminillas apagadas aisladas
y aplanadas, bajo el microscopio confocal. Desde un borde hacia el
otro, los haces de colágeno son paralelos al eje de osteón.
La presente invención describe un método para
realizar un modelo de las propiedades macroestructurales
anisotrópicas (dependientes de la dirección) y no homogéneas del
hueso compacto en términos de microestructura. El modelo se basa en
las propiedades estructurales y mecánicas jerárquicas y en las
interacciones del hueso con fuerzas internas y externas. Un ejemplo
de dichas fuerzas incluye, aunque de manera no limitativa, las
funciones normales del cuerpo. El modelo incluye las propiedades de
la microestructura, de manera específica, las distribuciones de las
laminillas transversales de trabéculas y de osteones alternos, el
pinzamiento de osteones y el deslizamiento de los osteones en la
línea de cemento.
Estudios morfológicos y mecánicos del hueso
muestran que, en todos los niveles jerárquicos, el hueso es
anisotrópico (las propiedades mecánicas locales dependen de la
dirección), y no homogéneas (la estructura no es la misma en puntos
diferentes). Sin embargo, para simplificar la realización del modelo
del hueso, con frecuencia se considera que la estructura del mismo
es homogénea, isotrópica (no dependiente de la dirección),
transversalmente isotrópica (un plano de simetría), u ortotrópica
(tres planos de simetría). Las simplificaciones de isotropía,
ortotropía e isotropía transversal provocan la creación de modelos
no realistas, ya que estas simplificaciones consideran simetrías
que no existen. Por ejemplo, en dichos modelos, las tensiones pueden
sobreestimarse o subestimarse. Cuando dichos modelos se utilizan en
aplicaciones prácticas, por ejemplo, en implantes de hueso, una
mala estimación de la tensión puede provocar la pérdida de tornillos
en los implantes. La simplificación de la homogeneidad provoca la
creación de modelos no realistas, ya que se desprecia la jerarquía
de la estructura del hueso. Los modelos jerárquicos existentes se
basan en la teoría de la homogeneidad, en el análisis de elementos
finitos y en las teorías de elasticidad clásicas y de Cosserat (ver,
por ejemplo, Katz, y Meunier, 1987; Crolet y otros, 1993; Pidaparti
y Burr, 1992). Estos modelos no incluyen propiedades importantes de
la microestructura, que se incluyen en la presente invención y se
describen a continuación.
El presente modelo permite realizar un modelo de
cada nivel de la estructura jerárquica del hueso en términos de
propiedades estructurales y mecánicas de dicho nivel. El modelo
también permite determinar las relaciones entre los distintos
niveles.
En el hueso compacto:
- (1)
- Los haces de colágeno, las cristalitas de hidroxiapatita y los mucopolisacáridos están organizados en dos tipos de laminillas, laminillas brillantes, que están pretensadas, y laminillas apagadas. Las laminillas presentan porosidad.
- (2)
- Las laminillas están organizadas en osteones. Los osteones muestran pinzamiento bajo una carga cíclica de tracción-compresión.
- (3)
- Las muestras de osteones están organizadas en grupos de muestras de osteones o secciones del hueso. Los grupos de osteones muestran un deslizamiento en la línea de cemento durante la torsión.
- (4)
- Los grupos de osteones están organizados para completar una sección del hueso. Las distribuciones de las direcciones de los haces de colágeno se utilizan para completar esta organización.
- (5)
- Las secciones transversales están organizadas para completar el hueso macroscópico. En el hueso poroso:
- (1)
- Los haces de colágeno, las cristalitas de hidroxiapatita y los mucopolisacáridos están organizados en laminillas brillantes y apagadas. Las laminillas brillantes están pretensadas. Las laminillas presentan porosidad.
- (2)
- Las laminillas rellenan las trabéculas. Las trabéculas presentan porosidad.
- (3)
- Las trabéculas están agrupadas en grupos de muestras de trabéculas, en secciones del hueso.
- (4)
- Los grupos de trabéculas están organizados para completar una sección del hueso. Las direcciones principales de los haces de colágeno se utilizan para completar esta organización.
- (5)
- Las secciones están organizadas para completar el hueso poroso macroscópico.
Para producir el modelo, cada nivel
microestructural de la estructura ósea jerárquica empieza con los
componentes microestructurales y continúa a través de la
macroestructura. Cada elemento del conjunto se correlaciona con sus
propiedades mecánicas, determinadas a partir de fuentes literarias o
estimadas recientemente. Se utilizan métodos de homogeneización
para ensamblar la estructura de un nivel con la estructura del
siguiente nivel, y así sucesivamente, hasta confeccionar un modelo
jerárquico. El método de elementos finitos permite el cálculo de
deformaciones y tensiones en todo el modelo.
La invención da como resultado un modelo de
hueso compacto y poroso macroscópico, que respeta las propiedades
jerárquicas, estructurales y mecánicas empezando desde los
componentes microestructurales. El modelo puede aplicarse a todos
los huesos para obtener un modelo para cada hueso del esqueleto.
La presente invención define además métodos para
predecir la deformación y fracturas de un hueso y para identificar
las necesidades de reconstrucción y prótesis de hueso mediante la
utilización del modelo. A partir de las fuerzas específicas que
actúan sobre un hueso durante su función, el modelo permite
determinar la deformación, deformación unitaria, tensiones y
fracturas del hueso. Además, a partir de la distribución de las
fracturas y la tensión, el modelo permite el cálculo de la
deformación por deformación unitaria y de las fuerzas que provocan
la fractura observada y las distribuciones de tensión. El modelo
también tiene en cuenta las fuerzas que provocan o no provocan
efectos viscosos. El modelo tiene en cuenta las fuerzas que provocan
las deformaciones elásticas o plásticas del hueso caracterizadas por
fracturas.
El modelo incluye funciones de carga cíclica de
torsión de dos tipos de osteón representativos en términos de
propiedades de degradación, tales como rigidez y pinzamiento, y de
aumento de absorción de energía. Estos cambios de propiedades
mecánicas están correlacionados con el comportamiento idealizado o
matemático de los componentes ultraestructurales, que incluye
propiedades de deformación plástica, pandeo y fractura. Los
algoritmos y comportamientos resultantes comprenden un modelo de
osteón, que simula la propagación de fracturas en los osteones bajo
una carga cíclica de torsión en términos de microgrietas, separación
(debonding), crecimiento de cavidades y rotura de fibras. La
verificación del modelo se demuestra comprobando que el mismo
produce las fracturas observadas en las muestras de osteones que se
han sometido por separado a tracción, compresión y cizalladura.
El modelo incluye además la simulación de la
propagación de fracturas microestructurales en el hueso. Debido a
la dependencia de las propiedades mecánicas macroestructurales con
respecto a la microestructura, el modelo permitirá obtener una
mejor comprensión de las propiedades de un hueso largo, tales como
la propagación de fracturas, incluyendo una mejor comprensión de la
manera en la que la macroestructura de un hueso humano responde a
las fuerzas que actúan sobre el mismo.
El modelo se podrá aplicar en muchos ámbitos,
entre los que se incluyen, de manera no limitativa:
- \bullet
- la mecánica de los compuestos naturales y la fabricación de nuevos compuestos, ya que el hueso es un material compuesto natural;
- \bullet
- la identificación de las necesidades fundamentales en reconstrucción y prótesis de hueso (que aumentará la eficacia del diseño y reducirá los ensayos y costes asociados); y
- \bullet
- la microestructura de vertebrados cuya microestructura es similar a la de los humanos.
La presente invención abarca los campos
elásticos y plásticos. En la presente memoria, el término "campo
elástico" se refiere a los valores de tensión y deformación para
los cuales la estructura del material no se rompe y retorna a su
forma original cuando deja de aplicarse la fuerza. En la presente
memoria, el término "campo plástico" se refiere a los valores
de tensión y deformación para los cuales la estructura del material
se rompe y, por lo tanto, no retorna a su forma original cuando
deja de aplicarse la fuerza. Cuando se aplica una fuerza creciente
(empezando desde cero) a un material, el material experimenta, en
primer lugar, una deformación elástica, y a continuación una
deformación plástica. Cualquier tipo de hueso puede experimentar
solamente deformación elástica, o deformación elástica y plástica,
dependiendo de la magnitud de la fuerza. Las deformaciones elástica
y plástica constituyen un punto de inicio para predecir
distribuciones de deformación y tensión y fracturas en el hueso. El
modelo también puede utilizarse para calcular la distribución de
tensión a partir de la distribución de deformación, y la
distribución de deformación a partir de las deformaciones elásticas
y plásticas. También identifica las necesidades de reconstrucción y
prótesis de hueso.
En la presente memoria, el término
"condiciones límite" se refiere a los movimientos relativos de
los límites de las distintas estructuras jerárquicas bajo una
carga. En una realización específica, el comportamiento de la línea
de cemento bajo una carga constituye las condiciones límite del
osteón y el hueso intersticial entre los que está situada la línea
de cemento.
El término "pinzamiento" se refiere a un
cambio brusco en la rigidez del hueso. En la presente memoria, el
cambio en la rigidez puede ser de rigidez creciente a rigidez
decreciente o de rigidez decreciente a rigidez creciente. En una
realización preferente, el cambio se produce cada mitad de
ciclo.
El término "material análogo" se refiere a
un modelo o reproducción producido a partir de un material, a
diferencia de un modelo matemático o por ordenador.
El término "dispositivo de distracción" se
refiere a un dispositivo que genera hueso mediante la estimulación
del crecimiento de hueso existente mediante la aplicación de fuerzas
a dicho hueso existente.
En la presente memoria, el término
"distribución de deformación" se refiere a una medida del grado
de deformación en cualquier posición de una muestra. En una
realización preferente, la muestra es un hueso.
El término "tensión" se refiere a la fuerza
por unidad de área.
El término "distribución de tensión" se
refiere a la distribución de deformación y a la distribución de las
propiedades mecánicas en todo el cuerpo.
El término "zona de rotura corregida" se
refiere a la zona de hueso real, excepto las lagunas y los canales,
sometida a una tensión próxima a la rotura.
Los términos "efecto viscoso" y
"viscoelástico" se refieren a un sistema que presenta un
comportamiento que combina características de líquido y de
sólido.
En el modelo de la presente invención se
incluyen varias propiedades mecánicas. Las propiedades se
correlacionarán con cada nivel jerárquico del hueso para producir
el modelo. En la presente memoria se da a conocer y describe una
lista no limitativa de dichas propiedades.
Las propiedades mecánicas del hueso se
cuantifican mediante parámetros o coeficientes que describen la
respuesta del hueso a tracción, compresión, cizalladura, flexión y
torsión. La tracción, compresión y cizalladura se denominan
"fuerzas puras", ya que cada una de ellas se reconoce por el
efecto (la deformación) que producen en el cuerpo en el que se
aplican (figura 6). Una fuerza de tracción (de tensión) tiende a
alargar el cuerpo en el que se aplica, mientras que una fuerza de
compresión (compresiva) tiene tendencia a acortar el cuerpo. Una
fuerza de cizalladura tiende a hacer que una parte de un cuerpo se
deslice en una dirección opuesta a la de la parte adyacente. La
flexión y la torsión (figura 7) son una combinación de tracción,
compresión y cizalladura.
El efecto de la aplicación de una de las fuerzas
mencionadas anteriormente en un cuerpo en estado natural se
describe en términos de deformación y tensión. La deformación es la
medida de los cambios dimensionales en un cuerpo, y se calcula
mediante la deformación (Antman, 1995). Debido a que, de manera
general, el valor de la deformación de un punto a otro cambia en
todo el cuerpo, se hace referencia de manera más adecuada a la
deformación como la distribución de la deformación en todo el
cuerpo, lo que permite obtener el valor de la deformación en cada
punto del cuerpo. A la tendencia de un cuerpo a deformarse por la
aplicación de una fuerza se opone la fuerza interna entre las
moléculas que componen el cuerpo. Dicha resistencia se mide mediante
la tensión, que es una fuerza por unidad de área. De forma parecida
a la deformación, el valor de la tensión cambia de manera general
de un punto a otro en todo el cuerpo. Se hace referencia de manera
más adecuada a la tensión como la distribución de tensión en todo
el cuerpo, lo que permite obtener el valor de la tensión en cada
punto del cuerpo. La distribución de la tensión depende de la
distribución de la deformación y de la distribución de las
propiedades mecánicas en todo el cuerpo. Lo que todas las
estructuras elásticas tienen en común es que la distribución de
tensión es una función lineal de la deformación dentro del campo
elástico (ley de Hooke; ver, por ejemplo, Jones, 1975). Más allá
del campo elástico, la relación entre las distribuciones de tensión
y deformación depende de las estructuras específicas. Por ejemplo,
el ensayo mecánico de una muestra permite obtener un diagrama de
tensión-deformación, que permite el estudio de la
relación entre tensión y deformación.
Los estudios indican que el comportamiento
mecánico de las muestras de osteones longitudinales y alternos con
un mismo grado de calcificación, tal como se determina mediante el
método de Amprino y Engström (1952), difiere debido a su diferencia
estructural. La comparación de los diagramas de
tensión-deformación para osteones longitudinales y
alternos muestra que, bajo tracción y torsión monotónicas, las
muestras de osteones longitudinales resisten tensiones mejor que
los osteones alternos; mientras que bajo compresión, cizalladura y
flexión, las muestras de osteones alternos resisten mejor tensiones
que los osteones longitudinales. Bajo cargas cíclicas de
tracción-compresión, las muestras de osteones
longitudinales muestran una mayor pérdida de energía y una menor
degradación por pinzamiento por ciclo que los osteones alternos; las
muestras de osteones longitudinales muestran un mayor aumento de la
deformación a compresión que a tracción. En los osteones alternos
ocurre lo contrario.
Se ha comprobado que las propiedades mecánicas
macroscópicas dependen de la microestructura y se explican a partir
de la misma. De manera específica, se ha comprobado que las mismas
dependen del número de osteones presentes, del tamaño y del
porcentaje en volumen de los mismos, y de la orientación de la fibra
de colágeno (Currey, 1959; Evans y Vincentelli, 1969). Ya en 1873,
Rauber tomó en consideración la relación entre la microestructura y
la macroestructura del hueso. Formuló la hipótesis de que la
estructura de los osteones y el hueso intersticial en la caña de
los huesos largos estaba relacionada con su distribución en la caña
en condiciones normales, y también en condiciones patológicas que
no alterasen la configuración jerárquica del hueso. Esta hipótesis
fue confirmada posteriormente (Portigliatti-Barbos,
1983, 1984 y 1987; Boyde y otros, 1984; Ascenzi A. y otros, 1987a y
1987b; Ascenzi A., 1988; Carando y otros, 1989 y 1991). De manera
específica, la distribución de las laminillas oscuras (cuyos
límites presentan un recorrido transversal y oblicuo) y de las
laminillas brillantes (cuyos límites presentan un recorrido
longitudinal) en el hueso de osteones e intersticial sigue un patrón
no aleatorio característico. Los estudios indican que esta
distribución concuerda con la distribución de las fuerzas de
flexión que actúan normalmente sobre el hueso (Ascenzi M.-G.,
1999a). Por ejemplo, la distribución dominante de laminillas
oscuras y brillantes en el fémur muestra un giro en la dirección de
las agujas del reloj de aproximadamente 90º, en secciones
secuenciales desde el tercio superior, central e inferior de la
caña (Portigliatti-Barbos, 1983, 1984). De hecho,
debido a la forma general del fémur, que incluye dos curvaturas
(una curvatura posterior-anterior y una curvatura
lateral-media), la gravedad sobre el cuerpo provoca
que el fémur flexione. Dado que la flexión siempre incluye una zona
sometida a tracción y otra zona sometida a compresión, el fémur
presenta una zona sometida a tracción y una zona sometida a
compresión (figura 8a). Sucede que una distribución dominante de
laminillas oscuras o de laminillas brillantes en el fémur coincide
con una zona a tracción o a compresión, respectivamente (figura
8b). En trabajos recientes, también se ha comprobado que la
distribución de laminillas transversales/longitudinales mencionada
anteriormente concuerda con la distribución de osteones alternos
(Hert y otros, 1994). Ni la distribución de laminillas
transversales/longitudinales ni la distribución de osteones
alternos se han incluido en los modelos de estructura ósea
anteriores. La distribución de laminillas
transversales/longitudinales y la distribución de osteones alternos
se incluyen en modelos a título de ejemplo de la presente
invención.
La siguiente constituye una lista no limitativa
de factores que pueden incluirse en los modelos de la presente
invención, y que se utilizan en realizaciones a título de
ejemplo.
- (1)
- Fractura de hueso macroscópico. La invención incorpora dinámica de fracturas en el modelo de hueso y en los métodos de realización del modelo, incluyendo los mecanismos a través de los cuales una fractura se crea y extiende. A diferencia de otros modelos de hueso, el modelo de propagación de fracturas se realiza en términos de componentes ultraestructurales. La literatura indica que el mecanismo de fractura de un hueso depende de las propiedades estructurales y de composición del hueso, tales como la arquitectura del colágeno y el contenido del mismo (por ejemplo, Jepsen y otros, 1999). En 1969, Evans y Vincentelli demostraron diferencias significativas entre osteones de distintos huesos (peroné, tibia y fémur) en la "zona de rotura corregida", que es la zona de hueso real, excepto las lagunas y los canales, sometida a una tensión próxima a la rotura. Se encontraron diferencias características entre los promedios de la zona de rotura corregida para grupos de osteones longitudinales y transversales (es decir, que consisten en laminillas transversales) y de fragmentos de osteones de las partes del fémur y la tibia, y para grupos de los osteones transversales y fragmentos de las partes de la tibia y el peroné. El porcentaje de "zona de rotura corregida" de osteones transversales y sus fragmentos en las partes de la tibia y el peroné también resultó estadísticamente diferente. Otro estudio (Vincentelli y Evans, 1971) establecía una relación entre las propiedades macromecánicas, los haces de colágeno y la calcificación de la caña de los huesos largos. Además, las líneas de fractura parecen seguir las líneas de cemento entre los osteones y los límites de las laminillas dentro de los osteones (Simkin y Robin, 1974), donde el hueso es más débil. Según la invención, la inclusión de las diferencias entre los promedios de la zona de rotura corregida para grupos de osteones aumentaría la predecibilidad del presente modelo en comparación con los modelos de la técnica anterior.
- (2)
- Distribución de tensión previa en el hueso. Los modelos y métodos de la invención incorporan cálculos de la distribución de la tensión en un hueso largo, a efectos de incluir la tensión previa (Currey 1964; Ascenzi A. y Benvenuti, 1980). La distribución de la tensión en un hueso largo depende de propiedades estructurales y de composición tales como la arquitectura del colágeno y el contenido del mismo. Las zonas del hueso en las que los haces de colágeno son transversales y oblicuos con respecto al eje del hueso largo están pretensadas. Esta tensión previa, estimada en el orden de 0,1 GPa, es demasiado grande para despreciarla. La misma afecta localmente a la tensión producida por las fuerzas que actúan sobre el hueso (ver Ascenzi M.-G., 1999a). En la presente invención, se incluyen variables de tensión previa estimadas recientemente (Ascenzi M.-G., 1998a y 1999b). La tensión previa estimada recientemente se evaluó a través de la realización de un modelo estructural y mecánico de muestras de laminillas aisladas, y se ha comprobado que constituye una aproximación realista. Ver, por ejemplo, A. Meunier, 1999. La inclusión de esta tensión previa en el modelo de la presente invención permite obtener un modelo más preciso en términos de cálculo de tensiones.
- (3)
- El fenómeno de "pinzamiento". La invención incorpora por primera vez el pinzamiento en modelos y métodos de realización de modelos de hueso. El pinzamiento es el mecanismo de deformación plástica y pandeo de los haces de colágeno bajo cargas más allá de la fase elástica. El mismo resulta un factor importante en la formación y propagación de fracturas. La comprensión del pinzamiento requiere un análisis detallado del comportamiento mecánico del osteón. De hecho, mientras que las curvas de deformación-tensión para una carga monotónica bajo tensión, compresión y torsión muestran unas tendencias que no son diferentes a las registradas a partir de muestras de hueso macroscópico, los ciclos de histéresis de tracción-compresión mostraron un nuevo comportamiento para muestras de osteón que no se había observado en las muestras macroscópicas (Ascenzi y otros, 1985 y 1997). El nuevo comportamiento observado es que los ciclos de histéresis de tracción-compresión de osteones muestran mitades de ciclo con forma de S. Este fenómeno se ha observado y estudiado solamente con respecto a las estructuras resistentes a seísmos. En dicho contexto, el comportamiento se denomina normalmente "pinzamiento" (ver, por ejemplo, Narayanan y Roberts, 1991). Los ciclos de histéresis pinzados son típicos de estructuras que incorporan una matriz que se agrieta y refuerzos que se deforman plásticamente o cuyos elementos pandean cuando son sometidos a cargas de compresión. En los osteones, la forma y dimensiones de las cristalitas de hidroxiapatita y la relación de estos parámetros con los componentes orgánicos de la matriz solamente se conocen parcialmente. No todos los haces de colágeno están totalmente calcificados. Aquellos que no están calcificados, forman bandas de cristalitas de 400 \ring{A} (Ascenzi A. y otros, 1965). Por lo tanto, dichos haces pueden comprender bandas de 400 \ring{A} relativamente más rígidas, separadas por segmentos de colágeno no calcificado, relativamente más flexibles. Una hipótesis consiste en que el pinzamiento en los osteones está localizado principalmente en los haces parcialmente calcificados. Por lo tanto, en los osteones, los haces se deforman plásticamente bajo tracción y pandean a compresión mientras las cristalitas se fracturan y separan del colágeno, o las cristalitas se fracturan y separan del colágeno a tracción mientras el colágeno se deforma plásticamente por compresión. De este modo, una carga cíclica de tracción-compresión presenta pinzamiento. Debido a que la carga cíclica de torsión implica tracción y compresión, es previsible que la carga cíclica de torsión presente pinzamiento. No obstante, puede ser que la alteración producida por la carga de torsión sea demasiado desordenada, en comparación con la provocada por la tracción-compresión, para permitir cerrar las lesiones y la resolución de los elementos como en el control bajo tracción-compresión. En cualquier caso, si la carga cíclica de torsión de los osteones presenta pinzamiento, el pinzamiento está incluido en la invención, aplicado a la carga de torsión en un hueso compacto macroscópico.
- (4)
- Estudios de macroestructura y carga mecánica de todo el hueso o de macromuestras. La invención tiene en cuenta la influencia de la microestructura del hueso al evaluar la carga mecánica de todo el hueso y de macromuestras del hueso. En la literatura, por ejemplo, se ha analizado la carga de torsión en un hueso mediante la utilización de análisis de elementos finitos (ver, por ejemplo, Mazama, 1956; Pfafrod y otros, 1972 y 1975; Knets y otros, 1973; Miller y Piotrowski, 1974; Evans, 1978; Martens y otros, 1980; Moreland, 1980). Sin embargo, los modelos actuales no reflejan totalmente las propiedades cambiantes del hueso a nivel microestructural. De manera similar, el hueso poroso se ha descrito como continuo e isotrópico, lo cual no refleja la alta porosidad y los detalles cambiantes (tales como la dirección de los haces de colágeno y la estructura de las laminillas) a nivel microestructural. Los módulos elástico y plástico cambian localmente con respecto a las propiedades microestructurales.
Dichos estudios ignoran la mayoría de
propiedades mecánicas de la microestructura (debido a que las
muestras macroscópicas no siempre tienen las mismas propiedades
mecánicas que la microestructura que las conforma) y, por lo tanto,
no permiten obtener una comprensión realista de la mecánica del
hueso. Por ejemplo, durante una carga cíclica de
tracción-compresión, el pinzamiento está presente en
los osteones longitudinales y alternos, pero no en muestras de
hueso compacto macroscópico; además, la rigidez a torsión cambia de
muestras de osteones a grupos de osteones, y con respecto a la de
las muestras de hueso compacto más grandes (Lakes, 1995). Lakes
demuestra que los módulos de cizalladura y torsión de los osteones
son mucho mayores que los módulos de cizalladura obtenidos para
muestras macroscópicas. Es decir, las muestras delgadas son más
rígidas que las gruesas; la menor rigidez en muestras gruesas se
atribuye al deslizamiento de los osteones en las líneas de cemento
durante la torsión de las macromuestras. Este deslizamiento está
bien descrito por la teoría de elasticidad de Cosserat, ya que
admite un momento por unidad de área adicional a la fuerza habitual
por unidad de área de la teoría de elasticidad clásica. La
inclusión de este factor en el modelo influye, por ejemplo, en la
simulación de la propagación de fracturas. El modelo de propagación
de fracturas puede simular el deslizamiento de los osteones en las
líneas de cemento durante la torsión y, por lo tanto, los resultados
obtenidos experimentalmente relacionados con fracturas que se
extienden a lo largo de la línea de cemento.
El conocimiento de las propiedades mecánicas y
de las distribuciones de deformación y tensión del hueso compacto y
poroso bajo una carga específica es necesario en todos los
contextos en los que se estudia el comportamiento local del hueso.
Por ejemplo, la estabilidad es la característica crucial de un
dispositivo de fijación en una osteotomía. Cuando una tibia
requiere una osteotomía, el dispositivo que mantiene en su posición
los dos bordes de hueso creados por el corte (osteotomía) solamente
puede permitir micromovimientos de un borde con respecto al otro
durante su función, tal como caminar, para su correcto
funcionamiento. La estabilidad del dispositivo depende de su forma,
y del material, y del número, posición e inclinación de los pernos
que fijan el dispositivo a la tibia. La mejor posición e
inclinación de los pernos para la estabilidad del dispositivo
depende de la ubicación seleccionada, es decir, de las propiedades
locales de la tibia. La anisotropía y falta de homogeneidad de la
tibia determinan que un tornillo se afloje al caminar. De hecho, el
tornillo puede aflojarse o no aflojarse dependiendo de si la
ubicación seleccionada es más o menos resistente a la fuerza
necesaria para mantener el perno en su posición, de si se
selecciona una inclinación en vez de otra, o de si la ubicación está
pretensada en una dirección u otra. La cuestión de la estabilidad
de la fijación en una osteotomía no puede ser totalmente estudiada
mediante un modelo de hueso por ordenador que no tenga en cuenta la
estructura jerárquica del hueso, que hace que sea anisotrópico y no
homogéneo. Si el modelo no asume esto, se pierde la información
local y el hueso muestra las mismas propiedades allí donde no
debería.
Otro ejemplo está relacionado con los implantes
cementados. Las condiciones locales del hueso afectan a la interfaz
hueso-implante. Las proporciones de aflojamiento de
implantes cementados, especialmente en personas jóvenes y activas,
se deben parcialmente a las propiedades mecánicas locales del hueso.
Este problema ha conducido a muchos investigadores a buscar métodos
de fijación no cementada. Al mismo tiempo, se presta especial
atención a la interfaz hueso-implante y a los
factores que afectan a su resistencia. Una solución exhaustiva de
los problemas implica el conocimiento de la mecánica local del
hueso.
El modelo de propagación de fracturas en hueso
compacto o poroso bajo una carga específica sigue las mismas etapas
que el modelo de propagación de fracturas en muestras de osteón
único bajo torsión (ver ejemplo 2, parte E, etapas
1-19). El programa informático puede basarse en
cualquier programa de simulación adecuado, por ejemplo, una
simulación Monte Carlo. Las etapas de propagación de fracturas se
aplican en la malla de elementos finitos para el hueso compacto o
poroso en cuestión, en vez de hacerlo en la malla de elementos
finitos de muestras de osteón único.
El objetivo del modelo de fracturas es demostrar
que la acumulación de microgrietas, separación, crecimiento de
cavidades y rotura de fibras asociados a una carga repetitiva de los
osteones, provoca una pérdida progresiva de rigidez y pinzamiento, y
un aumento de la absorción de energía.
El modelo de fracturas refleja las siguientes
observaciones histológicas/fisiológicas. Los fluidos ocupan los
canales vasculares, los canales y las lagunas, que están conectados
entre sí. El flujo de líquidos bajo tensión puede absorber grandes
cantidades de energía, aumentando la resistencia del hueso. La fase
orgánica (por ejemplo, colágeno, mucopolisacáridos) puede absorber
grandes deformaciones. Cuando una deformación es suficiente para
provocar un agrietamiento, la fase orgánica también puede contribuir
a la disipación de la energía en el frente de propagación de una
grieta. También parece ser que la propagación de una grieta se
detiene en presencia de canales y lagunas. De hecho, cuando la
grieta llega a un espacio hueco, simplemente se detiene, ya que en
el espacio hueco no existe más resistencia ni más material que
romper. Por lo tanto, las discontinuidades aumentan en cierta
medida la resistencia del hueso, en vez de aumentar su tendencia a
fracturarse (Currey, 1962). En los casos en que una grieta se
introduce en una discontinuidad, el frente tiende a suavizarse,
reduciendo de este modo el factor de concentración de tensión (es
decir, el nivel de tensión necesario para provocar una grieta) y
ralentizando la propagación de la grieta. Cuando una grieta es
forzada a entrar en un canal vascular, el radio de la punta de la
grieta se hace mayor. Probablemente, las lagunas presentan una
mayor tendencia a actuar como concentradores de tensión que los
canales, debido a su sección transversal generalmente elipsoidal y
a que, normalmente, están orientadas en perpendicular con respecto
al eje largo. Los concentradores de tensión se definen como
entidades que aumentan el factor de concentración de tensión. Sin
embargo, su tamaño mucho menor evita que actúen como iniciadores de
fracturas (es decir, que provoquen que la estructura empiece a
fracturarse) hasta, o a no ser que, la deformación plástica haya
creado grietas en la punta. Las fracturas se extienden a lo largo
de las líneas de cemento y de las interfaces de las laminillas.
El modelo también puede utilizarse en
aplicaciones y tecnologías complementarias. Un ejemplo incluye,
aunque no de manera limitativa, la combinación con software para
realizar un modelo de tejido blando (tal como el desarrollado por
la empresa Infocus, Sylicon Valley, California). Los materiales
análogos del hueso pueden obtenerse mediante impresoras 3D (ver,
por ejemplo, las impresoras fabricadas por
Stratasys-3Dprinting en Eden Prairie, Minnesota).
Los implantes y dispositivos de distracción se fabricarán mediante
robots controlados por ordenador. Ver, por ejemplo, Mah y Hatcher,
2000). El presente modelo permitirá obtener el modelo de la
estructura del hueso a distraer y durante la distracción.
La aplicación de la realización de modelos a la
creación de imágenes del hueso humano (por ejemplo, escaneo MRI y
CAT clínicos, creación de imágenes por rayos x) ofrece la
posibilidad de dar un salto cualitativo en la predecibilidad,
efectividad y facilidad en intervenciones quirúrgicas, ortodónticas,
ortopédicas, y en otras intervenciones médicas. Realizaciones del
modelo pueden permitir a los profesionales médicos, basándose en
los datos específicos del paciente, visualizar la manera en la que
un hueso en distintas partes del cuerpo crecerá y se curará en
respuesta a intervenciones médicas. En primer lugar, la actual falta
de propiedades mecánicas locales del hueso dificulta la comparación
entre huesos naturales y sintéticos. En segundo lugar, la actual
falta de conocimiento de las propiedades mecánicas y de las
distribuciones de deformación y tensión en todo el hueso dificulta
la investigación de nuevos huesos sintéticos que presenten las
mismas propiedades. Por ejemplo, el hueso largo sintético más
reciente está hecho de vidrio reforzado con fibras (Szivek, 2000)
con unas propiedades mecánicas locales desconocidas. No se conocen
estructuras porosas sintéticas con poros conectados entre sí, que
tengan la misma rigidez y resistencia características de un hueso
humano trabecular. Incluso las espumas sintéticas de poliuretano de
celda cerrada más utilizadas (tales como Daro, Butler, WI), que
tienen una estructura que presenta similitudes con el hueso humano
trabecular, son homogéneas en teoría, pero presentan faltas de
homogeneidad difíciles de controlar en la práctica. En cualquier
caso, ni siquiera se ha podido realizar una aproximación a una
imitación de la estructura jerárquica no homogénea del hueso
humano. En tercer lugar, la actual falta de conocimiento de las
propiedades mecánicas y de las distribuciones de deformación y
tensión en todo el hueso dificulta la reconstrucción del mismo, su
injerto, la colocación de tornillos y la inserción de prótesis.
La invención puede aplicarse en los huesos de
otros vertebrados cuya estructura ósea es, en cierta medida
distinta, a la de los humanos. Por ejemplo, la invención permitiría
obtener resultados valiosos en la prevención y curación de
fracturas en huesos de equinos. En la actualidad, los estudios de
huesos micromecánicos de vertebrados son escasos, limitados con
frecuencia a unos pocos animales pequeños, tales como ratones,
perros y ovejas. Por esta razón, los resultados obtenidos para la
microestructura del hueso humano se utilizan de manera errónea en
estudios de vertebrados en los que no pueden aplicarse (Riggs y
otros, 1993a, 1993b).
La presente invención permite obtener una
predicción más realista de las propiedades mecánicas del hueso
macroscópico y de la distribución de deformación y tensión que los
modelos por ordenador basados en la omisión de la anisotropía o la
falta de homogeneidad del hueso. Además, la presente invención
permite obtener una predicción más realista que los modelos
puramente matemáticos, es decir, modelos basados en hipótesis, que
no se basan en la experimentación. La literatura está repleta de
investigación sobre la microestructura del hueso, que utiliza
modelos puramente matemáticos del comportamiento de los osteones
(Pidaparti y Burr, 1992). Dicha aproximación es limitada, a menudo
resulta poco realista y no siempre predice fenómenos biológicos. La
invención es flexible para incluir nuevos descubrimientos
experimentales sobre propiedades estructurales y mecánicas del
hueso. Esto asegura una invención con unas características de
inserción de prótesis, etc. realistas.
A continuación se explicará mejor la presente
invención, haciendo referencia a los siguientes ejemplos, que se dan
a conocer a título de ejemplo y de manera no limitativa.
Para producir un modelo de la presente
invención, se somete un hueso compacto a cualquier método con el que
puedan obtenerse secciones no invasivas de estructuras biológicas
conocidas en la técnica (es decir, escaneo \muCT o
microtomografía computarizada). A continuación, las imágenes se
almacenan en un ordenador y se aplica una reconstrucción en 3
dimensiones, mediante la utilización de un método estándar conocido
en la técnica (ver, por ejemplo, "Materialise", XYZ Scientific
Applications, Inc. Livermore, California). La alta resolución de un
escaneo \muCT (aproximadamente 30 \mum) permite la determinación
del contorno de los osteones, de los canales vasculares de los
osteones y del hueso intersticial. Asimismo, la reconstrucción 3D
muestra tonos variables de gris, que representan el grado de
calcificación. Los osteones se llenan con estructura mediante dos
tipos de laminillas (laminillas brillantes y apagadas), ensambladas
previamente. El criterio según el cual la estructura de laminillas
queda dispuesta en cada osteón sigue la distribución de osteones
alternos (Hert y otros, 1994) y la distribución de las direcciones
de fibrilas de colágeno dominantes
(Portigliatti-Barbos, 1983, 1984 y 1987; Boyde y
otros, 1984; Ascenzi A. y otros, 1987a y 1987b; Ascenzi A., 1988;
Carando y otros, 1989 y 1991).
La estructura del modelo de laminillas de osteón
consiste en un elemento laminar cuya longitud, anchura y altura se
corresponden con la circunferencia, grosor y altura de una
estructura cilíndrica (figura 9a). El modelo de la estructura de la
laminilla dentro del hueso intersticial se realiza como una parte
del modelo de laminillas de osteón (figura 9b). Las capas son
láminas reforzadas con fibras unidireccionales (figura 9c) de la
misma matriz y fibras. La matriz y las fibras, es decir, los
componentes individuales de la estructura jerárquica, y no la
microestructura en su conjunto, se tratan cada una de ellas como
homogéneas e isotrópicas.
Se considera que todas las fibras, de las que
existen dos tipos, presentan una sección transversal circular, y
están distribuidas de manera aleatoria en el plano transversal. El
primer tipo de fibras tiene un diámetro de aproximadamente 800
\ring{A}, y el segundo tipo de fibras tiene un diámetro de
aproximadamente 200 \ring{A}. Se propone que las fibras del
primer tipo queden perfectamente embutidas en la matriz (están
idealizadas de modo que no existan intersticios entre las mismas y
no se muevan entre sí). Se propone que las fibras del segundo tipo
queden perfectamente embutidas en la matriz solamente cuando el
hueso es sometido a una carga estática fisiológica. Cuando el hueso
es sometido a una carga dinámica fisiológica, las fibras del segundo
tipo tienen la opción de moverse con respecto a la matriz en la que
están embutidas. Dicho desplazamiento se determina por
experimentación, tal como condiciones límite o experimentos de
separación. Mediante experimentación también pueden determinarse
condiciones adicionales para la posición relativa de los dos tipos
de fibras. A continuación se discuten ejemplos de dichos
experimentos.
En el presente modelo, la lámina con una
inclinación de fibras (\gamma) se denomina lámina \gamma. El
grosor de la laminilla oscura está comprendido entre 7 y 12 \mum
(Ascenzi A. y otros, 2000). Se describe mediante la secuencia [82,
-82] (Frasca y otros, 1977). La notación [82, -82] se refiere a dos
láminas \gamma, donde \gamma = 82, 82. El grosor de la
laminilla brillante está comprendido entre 4 y 7 \mum (Ascenzi A.
y otros, 2000). Se describe mediante la secuencia [-61,5, -41,
-20,5, 0, 20,5, 41, 61,5] (Ascenzi M.-G., 1999b).
Para la matriz, se considera un módulo de Young
de 114 GPa, un coeficiente de Poisson de 0,27 y una resistencia de
rotura de 0,59 GPa para la hidroxiapatita (Katz y Ukraincik, 1971).
Para el primer tipo de fibras, se utiliza un módulo de Young de 1,2
GPa, un coeficiente de Poisson de 0,35 y un límite elástico de 0,002
GPa para el colágeno (Currey, 1969). Para el segundo tipo de
fibras, se utiliza un módulo de Young de 1,1 GPa y un coeficiente
de Poisson de 0,23 para los mucopolisacáridos (Bourne, 1971).
Dependiendo del grado de calcificación, la matriz ocupa hasta el
40% del volumen laminar sin cavidades (Bonfield y Li, 1967). El
modelo de la línea de cemento se realiza como homogéneo e
isotrópico: con un módulo de Young de 70 GPa y un coeficiente de
Poisson de 0,27 (Philipson, 1965; Schaffler y otros, 1987).
Debido a que los osteones varían en lo que
respecta a la distribución de laminillas oscuras y brillantes, el
modelo de un osteón con una distribución específica de laminillas
oscuras y brillantes se obtiene ensamblando el modelo de laminillas
oscuras y brillantes para que siga la distribución específica del
osteón. Por ejemplo, un modelo de osteón longitudinal, que consiste
en laminillas oscuras, está formado por 12 láminas. El ángulo de
inclinación de las fibras cambia de 82º a -82º, seis veces
consecutivas. Un modelo de osteón alterno, que consiste en
laminillas oscuras y brillantes alternas, está formado por 36
láminas. La inclinación de las fibras aumenta en 20,5º de -82º a
82º y disminuye a continuación en 20,5º de 82º a -82º, cuatro veces
consecutivas.
La información incluida para el presente modelo
no está disponible en la actualidad para todos los huesos que se
evalúan. Cualquier información necesaria para la práctica de la
presente invención puede obtenerse por experimentación, mediante la
utilización de métodos estándar en la técnica. De manera adicional,
los métodos que se utilizan para evaluar huesos en una especie
pueden utilizarse para evaluar una estructura ósea similar en otra
especie. Por ejemplo, la distribución de direcciones de haces de
colágeno dominantes es válida para la caña de los huesos largos
humanos, pero no para otros vertebrados ni para la mandíbula. En
cualquier hueso compacto, puede obtenerse la distribución de
direcciones de fibrilas de colágeno dominantes aplicando el método
de Boyde y otros (1984).
Para el hueso poroso, puede aplicarse el mismo
método después de introducir (mojando y dejando secar) el hueso en
una resina convencional utilizada para muestras examinadas bajo un
microscopio de electrones. Dicha resina no debería cambiar las
características microscópicas (birrefringencia) de las muestras, de
modo que la imagen de las direcciones de aguja del haz de colágeno
y de la hidroxiapatita bajo el microscopio polarizante no se vea
alterada por artefactos. Un ejemplo de una resina de este tipo
incluye, aunque de manera no limitativa, epoxi. Debe observarse que
la aplicación de la invención en el hueso poroso supondrá la
realización del modelo de las láminas que forman las trabéculas, en
comparación con los osteones del hueso compacto, no obstante, los
modelos de las trabéculas y los osteones pueden realizarse en
términos de laminillas.
A partir de las propiedades mecánicas de la
matriz y de las fibras mencionadas anteriormente (por ejemplo, el
módulo de Young y el coeficiente de Poisson), se deducirán los
mismos tipos de propiedades mecánicas para las laminillas bajo
diversos tipos de carga (tales como tracción, compresión,
cizalladura y torsión), mediante métodos de elementos laminares
estándar, reforzados con fibra conocidos, en la técnica (ver, por
ejemplo, Jones, 1975; Vinson, 1993; Antman, 1995).
Basándose en las propiedades mecánicas de las
laminillas, la teoría de homogeneización permitirá la deducción de
las propiedades mecánicas de los osteones, grupos de osteones y del
hueso intersticial en el hueso compacto, y de las propiedades
mecánicas de las trabéculas en el hueso poroso. Las propiedades
mecánicas calculadas matemáticamente de las laminillas, osteones,
grupos de osteones, hueso intersticial y trabéculas se comparan con
los resultados experimentales. Si los resultados experimentales no
están disponibles para el hueso específico en el que debe aplicarse
la invención, las propiedades pueden determinarse utilizando los
métodos de ensayo mecánicos descritos en la presente memoria. Las
propiedades mecánicas de las laminillas, osteones, grupos de
osteones, hueso intersticial y trabéculas se utilizan como
información de entrada para los métodos de homogeneización, a
efectos de deducir las propiedades mecánicas del hueso macroscópico
deseado.
Se incluyen los resultados de un modelo de
elementos finitos, que permite determinar las propiedades mecánicas
de la muestra. Las dimensiones de la muestra antes y después del
ensayo permiten la formulación de una ecuación que describe la
deformación, de la forma desde antes del ensayo hasta después del
ensayo. La ecuación de la deformación permite calcular la
distribución de la deformación en toda la muestra. Como ecuaciones
de ejemplo, ver Antman, 1995. La combinación de dicha distribución
de deformación con los diagramas experimentales, la estructura de
la muestra conocida antes del ensayo, y los patrones de fractura
después del ensayo, permite el cálculo de las propiedades elásticas
mediante métodos de elementos finitos estándar. Se lleva a cabo una
prueba de la t de Student (Moore y McCabe, 1989) en los resultados
de la muestra para permitir una comparación de las propiedades
mecánicas de las muestras y para obtener conclusiones
estadísticas.
Estos estudios permiten obtener las propiedades
mecánicas de todos los niveles jerárquicos. Por lo tanto, es
conocida la distribución de las propiedades mecánicas en todo el
hueso, en términos de componentes microestructurales. El método de
elementos finitos se aplica (ver, por ejemplo, el paquete de
software Abaqus) para calcular la respuesta del hueso a cualquier
fuerza determinada que actúa sobre el mismo. Las condiciones límite
se introducen como supuestos en el método de elementos finitos. La
primera etapa consiste en crear una malla en 3 dimensiones (ver, por
ejemplo, Couteau y otros, 2000).
La forma general del hueso se llena de
"elementos". Estos elementos se utilizan para representar los
osteones que se encuentran en el hueso. Por ejemplo, una parte
cilíndrica hueca de un osteón con un diámetro interior de 40
\mum, un diámetro exterior de 220 \mum y una altura de 500
\mum se llena con aproximadamente 600.000 elementos. Las
propiedades mecánicas y condiciones límite constituyen la
información de entrada del método. Las condiciones límite expresan
los movimientos de los límites de las distintas estructuras
jerárquicas bajo carga. Por ejemplo, una carga dinámica evidencia
el comportamiento viscoso del hueso. La literatura destaca los
mucopolisacáridos, o tal vez el colágeno, como el componente
microestructural responsable de la viscosidad. En la parte
estructural de la invención, el segundo tipo de fibras constituye el
modelo de los mucopolisacáridos. Las fibras del segundo tipo pueden
moverse libremente. Dicho movimiento en la interfaz entre las fibras
del segundo tipo y la matriz se expresa mediante una condición
límite (que se determina experimentalmente). En otro ejemplo, el
comportamiento de la línea de cemento bajo carga constituye las
condiciones límite para el osteón y el hueso intersticial entre los
que está dispuesta. Si las condiciones límite de un hueso
específico, al que se quiere aplicar la invención no están
disponibles en la literatura, pueden determinarse experimentalmente
aplicando métodos descritos en la presente memoria o que resultan
bien conocidos en la técnica. La aplicación de software permite
obtener como salida las distribuciones de deformación y tensión en
todo el hueso.
Todas las propiedades mecánicas de la
microestructura del hueso compacto (laminillas, osteones únicos,
grupos de osteones, trabéculas únicas) pueden determinarse
experimentalmente mediante el siguiente método (otros métodos
aceptables están disponibles en la literatura, incluyendo métodos no
invasivos). Se obtiene un hueso humano de un cadáver con una edad
entre 20 y 50 años, según las regulaciones de Estados Unidos. Los
huesos de cadáver se seleccionan libres de patologías para aplicar
la invención a un hueso normal, o con una patología específica para
aplicar la invención a una patología específica. Se extrae la médula
ósea mediante técnicas anatómicas estándar (Wickramasinghe, 1975).
Se aíslan como mínimo 15 muestras de cualquiera de dichas
estructuras (laminillas, osteones únicos, grupos de osteones,
trabéculas únicas) del hueso que las rodea. Las muestras tienen
aproximadamente el mismo tamaño y forma. La forma consiste en un
paralelepípedo, un cilindro o un cilindro hueco (dependiendo de la
estructura seleccionada) con unos soportes (ver, por ejemplo, figura
4c) para el ensayo mecánico. La preparación y selección de las
muestras de microestructura de hueso compacto se lleva a cabo
mediante los métodos de Ascenzi A. y otros (1994, 2000). Por
ejemplo, el método de Ascenzi A. y otros (1994) se utiliza
preferentemente para aislar osteones, aunque puede utilizarse
cualquier técnica. La forma preferente seleccionada para aislar
muestras de osteón es una forma cilíndrica alrededor del canal
vascular. De manera general, la forma y ubicación de una muestra
estructural se seleccionan de tal manera que se mantengan todas las
propiedades de la estructura. Los ensayos mecánicos de muestras de
osteón (Ascenzi M.-G. y otros, 2000) pueden incluir, aunque no de
manera limitativa, ensayos monotónicos y cíclicos de tracción,
compresión, cizalladura, flexión y torsión. Han demostrado ser
eficaces los métodos realizados tal como dan a conocer Ascenzi A. y
Bonucci, 1967; Ascenzi A. y Bonucci, 1968, 1972; Ascenzi A. y otros,
1990, 1994; Ascenzi A. y otros, 1985, 1997, 1998. El ensayo se
lleva a cabo dentro del campo elástico y más allá del mismo para
estudiar las fracturas. La preparación y selección de las muestras
de hueso poroso (trabéculas únicas y grupos de trabéculas) se lleva
a cabo mediante cualquiera de los métodos cuya bibliografía aparece
en Mente, 2000. Cada muestra se mide (las tres dimensiones para el
paralelepípedo, el radio de la base y la altura para el cilindro, y
el radio interior y exterior y la altura para el cilindro hueco)
antes y después de su aislamiento y antes del ensayo mecánico. El
cambio en las dimensiones antes y después del aislamiento y antes
del ensayo mecánico muestra la existencia de tensión previa. La
estructura de la muestra se determina antes o después del ensayo
mecánico (Ascenzi M.-G. y otros, 2000). El ensayo mecánico de las
muestras se realiza bajo condiciones fisiológicas, es decir, con
humedad y a 21ºC. Debido a que el hueso compacto y el hueso poroso
son viscoelásticos, los resultados del ensayo mecánico dependen del
tiempo (Sasaki, 2000). En consecuencia, la velocidad de la
deformación y la frecuencia de los ensayos deben preseleccionarse,
y la realización del modelo por ordenador depende de dichas
selecciones. Las curvas experimentales de
tensión-deformación (monotónicas o cíclicas) en los
campos elástico y plástico se evalúan y se registran. Después del
ensayo mecánico, las muestras de hueso se miden y observan bajo el
microscopio óptico para observar la distribución de las
fracturas.
Se corta un trapezoide alrededor de cada muestra
de osteón (ver figura 13). Para inmovilizar el osteón durante el
aislamiento de las laminillas, una parte del material óseo dentro
del trapezoide alrededor del osteón se pega mediante adhesivo
Kemi®Cyak a una guía de deslizamiento. Las laminillas brillantes y
apagadas en la periferia de cada osteón se diseccionan mediante una
cuchilla microscópica afilada, obtenida limando una aguja de acero.
Para evitar la formación de fracturas durante el estiramiento de
cada muestra de laminilla, dicha operación se realiza
cuidadosamente con muestras húmedas, comprobándose mediante un
microscopio óptico. La selección de las laminillas externas, con
una menor curvatura que las laminillas internas, disminuye el riesgo
de formación de fracturas durante su aplanamiento. Los extremos de
cada muestra aplanada se fijan a dos soportes. Las muestras se
miden tal como se ha descrito anteriormente, y se examinan bajo un
microscopio óptico para evaluar los defectos.
Para completar la ruptura, la carga mecánica
sobre la laminilla en muestras húmedas se lleva a cabo de manera
estática y a 21ºC, con un modelo habitual de extensómetro por
microondas. Se considera que la muestra de laminilla brillante
aplanada resiste la fuerza de tracción a lo largo de su longitud
mejor que una muestra de laminilla apagada. De hecho, se utiliza la
hipótesis de que la laminilla brillante contiene haces de colágeno
transversales con respecto al eje de laminilla longitudinal cuando
está encerrada en el hueso. Por lo tanto, los haces transversales
de la laminilla encerrada refuerzan la muestra de laminilla aplanada
en la dirección de su longitud. Se utiliza la hipótesis de que la
laminilla apagada contiene haces de colágeno paralelos al eje de
laminilla longitudinal cuando está encerrada en el hueso. De este
modo, los haces longitudinales de la laminilla encerrada después
del aplanamiento constituyen una fuente de debilidad de la muestra
en la dirección de su longitud, debido a que los mismos son
transversales a la dirección de carga. La distribución de las
fracturas de las muestras rotas se estudia bajo un microscopio
óptico. La observación de las fracturas en las muestras rotas
permitirá la formulación de hipótesis sobre la nucleación y el
crecimiento de las fracturas.
Debido a que el interés consiste en realizar un
ensayo mecánico sobre las muestras de laminillas aisladas y
aplanadas, se determinan las tensiones presentes en las muestras de
laminillas aplanadas antes del ensayo. Para calcular las tensiones
en las muestras de laminillas húmedas y aplanadas, se confeccionará
un modelo geométrico-de material por ordenador de
una muestra de laminilla brillante húmeda y de una muestra de
laminilla apagada húmeda, por separado, antes y después del
aislamiento y el aplanamiento. La laminilla brillante incluye
tensiones previas. Se utiliza la hipótesis de que las tensiones en
la laminilla brillante plana son mayores que en la laminilla
apagada. De manera adicional, teniendo en cuenta que el periostio
está pretensado a tracción, es probable que el sistema
circunferencial exterior también esté pretensado a tracción.
La geometría del modelo se basa en (1) las
dimensiones (radio interior y exterior, altura y variaciones de
dimensión) de las muestras de laminilla húmedas antes de su
aislamiento del osteón alterno que las rodea, y después de su
aislamiento y aplanamiento (anchura y longitud y variaciones de
dimensión) y (2) la estructura de la muestra de laminilla. Por lo
tanto, son necesarias mediciones dimensionales. El modelo de
estructura también se basa en la disposición de los componentes
estructurales de la laminilla. De este modo, la estructura de las
laminillas se determinará bajo un microscopio confocal.
En este ejemplo, la preparación y selección de
las muestras se llevará a cabo aplicando la metodología de Ascenzi
A. y otros (1994). Es importante una preparación cuidadosa de las
muestras, y el método de Ascenzi resulta preferente. Las cañas del
fémur de cadáveres humanos, libres de defectos óseos, constituirán
el material óseo para el estudio. En primer lugar, se cortarán unos
segmentos de caña longitudinales de aproximadamente 30 mm de
longitud y, a continuación, se prepararán unas secciones
longitudinales ligeramente más gruesas que un osteón (350 \mum),
mediante un microtomo de cuchilla giratoria Leitz. Se incorporará un
chorro continuo de agua para evitar un sobrecalentamiento del
material. Posteriormente, las muestras de osteón se aislarán de las
secciones. Las características que determinan la selección de la
muestra serán el grado de calcificación y la orientación de los
haces de colágeno y de las cristalitas. Un examen
microrradiográfico, realizado preferentemente según Amprino y
Engström (1952), permitirá la selección de muestras de osteón
totalmente calcificadas. Se seleccionarán dos tipos de osteón.
Estos últimos corresponden a dos patrones de haces de colágeno que
difieren en la orientación de las fibras en laminillas sucesivas.
Bajo el microscopio polarizante, un tipo, el osteón longitudinal,
presenta una apariencia predominantemente oscura en sección
transversal (figura 4a); mientras que el otro tipo, el osteón
alterno, presenta laminillas brillantes y oscuras
alternativamente
(figura 4b).
(figura 4b).
Cuando las secciones de hueso se han cortado
longitudinalmente, los dos tipos de osteón son fácilmente
reconocibles, ya que el grosor de las secciones es mucho menor que
el diámetro de un osteón. Los osteones longitudinales aparecen
brillantes de manera prácticamente uniforme bajo el microscopio
polarizante, mientras que los osteones alternos muestran laminillas
brillantes y oscuras alternativamente. Cuando el grosor de la
sección de hueso difiere poco del diámetro medio del osteón, las
laminillas concéntricas se solapan, reduciendo o impidiendo de este
modo la visibilidad de las laminillas oscuras, y dejando abierta la
posibilidad de que un osteón alterno pueda tener una apariencia
brillante. Como resultado, la identificación solamente es fiable una
vez se ha cortado una sección transversal del osteón utilizando un
taladro microscópico (Ascenzi A. y otros, 1994). Por lo tanto, debe
llevarse a cabo una carga cíclica antes de admitir una
identificación positiva del tipo de osteón.
Haciendo referencia a la posición y orientación
del canal haversiano, es necesario que el canal esté dispuesto a
medio camino entre la superficie de la muestra cilíndrica y en
paralelo a la misma, de modo que la torsión se aplique alrededor
del eje del osteón. Esto requiere la separación preliminar de la
muestra de osteón, por ejemplo, mediante la aplicación de una
técnica descrita anteriormente. Esta técnica permite calcular la
posición y orientación del canal midiendo su distancia desde la
superficie exterior de la muestra en varios niveles y ángulos de
giro.
Las muestras se aíslan en dos etapas. Durante la
primera etapa, la muestra, que consiste en la parte central de un
osteón, con una longitud de 500 \mum, con sus extremos
introducidos en dos soportes rectangulares, se separa de la sección
de hueso mediante la utilización de un dispositivo, tal como
describen Ascenzi A. y Bonucci (1968) y Ascenzi A. (1990). Debido a
que el aislamiento de la parte central del osteón se lleva a cabo
por taladrado, su sección tiene una forma tosca y cuadrada. Durante
la segunda etapa, se utiliza un torno de microdesbaste para darle a
la parte central una forma cilíndrica, con el canal haversiano
pasando axialmente a través de la misma. El torno a utilizar fue
diseñado y desarrollado por CECOM Company, y es descrito por
Ascenzi A. y otros (1994). El dispositivo desbasta la muestra
mediante una minúscula cuchilla de acero cuyo borde, que tiene una
longitud de 500 \mum, tiene la misma longitud que la muestra
aislada en bruto. El movimiento hacia atrás y hacia adelante de la
cuchilla se controla mediante un micrómetro. La longitud y otras
dimensiones de las distintas muestras se mantuvieron virtualmente
constantes; un criterio para la selección de las muestras es que su
canal haversiano tenga un diámetro de 40\pm3 \mum. De manera
adicional, un tope controla el movimiento hacia adelante y hacia
atrás de la cuchilla de acero del torno de microdesbaste, para
obtener una serie de muestras cuyo diámetro externo es de 210\pm3
\mum. Esto permite obtener una comparación precisa de las
propiedades de torsión de las muestras (Ascenzi A. y otros, 1990).
Los osteones no tienen dimensiones uniformes. Controlando y
estandarizando las dimensiones de manera precisa para excluir
defectos y otras estructuras, se determinan las propiedades del
material de los osteones, en vez de las propiedades estructurales.
Esta información puede aplicarse posteriormente a estructuras de
osteones de dimensiones variables, asumiendo la homogeneidad a
nivel de osteones en vez de hacerlo para la muestra
macroscópica.
Es posible que las dimensiones relativas de las
muestras de osteones no sean conformes a las propuestas de manera
convencional para el ensayo del material. Las mismas reflejan
condiciones necesarias por la naturaleza característica de la
microestructura del hueso. De manera específica, 500 \mum es la
longitud máxima compatible para evitar la presencia de canales de
Volkmann en la pared de la muestra. Un diámetro externo de 210
\mum es la máxima dimensión posible que asegura que partes de las
estructuras adyacentes no queden incluidas en la muestra como
resultado de irregularidades en el grosor del osteón. El diámetro
interno de los osteones totalmente calcificados es de 40 \mum de
promedio.
La figura 4c muestra una muestra de osteón
totalmente aislada sujetada dentro de unos soportes rectangulares.
Los soportes permiten fijar la muestra firmemente al dispositivo
mientras se registran los ciclos de histérisis. La parte central de
cada muestra tendrá una longitud de solamente 500 \mum; en
consecuencia, la muestra no incluirá canales de Volkmann, que se
comportarían como discontinuidades. Además, el criterio de selección
de muestras de osteones incluye que el canal vascular debería pasar
estrictamente en paralelo a la superficie de la muestra cilíndrica
y de manera equidistante a la misma, y que no debería haber pequeños
defectos superficiales. La posición y orientación del canal se
determinan comprobando la distancia entre el canal vascular y la
superficie externa de la muestra en varios ángulos de giro y
niveles. Para excluir la presencia de pequeños defectos
superficiales que podrían alterar los valores del módulo de
cizalladura en un ensayo de torsión, cada muestra es sometida a un
meticuloso examen en microscopio óptico. Se establecen unos
criterios rigurosos para la selección de muestras de osteones. Los
tipos de osteón solamente pueden identificarse a partir de una
sección transversal preparada, sólo después de haber realizado un
ensayo en una muestra. Esto significa que, para obtener 60 muestras,
divididas entre aquellas que contienen osteones longitudinales y
alternos, con las que puedan completarse de manera satisfactoria
los procedimientos adoptados para el registro de los ciclos de
histéresis bajo torsión, será necesario preparar entre 800 y 1000
muestras.
El dispositivo es una adaptación del dispositivo
para realizar ensayos de torsión con osteones hasta su rotura,
descrito por Ascenzi A. y otros, 1994, y descrito además en las
figuras 10 y 11. Este dispositivo consiste en un eje giratorio,
punto (1) de la figura 11, con dos conjuntos de mordazas, punto (2)
de la figura 11, que sujetan la muestra durante el ensayo. Las
mordazas están orientadas a lo largo del mismo eje, pero ninguna de
ellas puede moverse libremente de manera axial. Esto establece un
efecto de carga axial, que podría ejercer influencia sobre las
mediciones absolutas, pero que puede despreciarse cuando, como en el
caso de la presente investigación, se consideran medidas
comparativas.
Un conjunto de mordazas está fijo, mientras que
el otro gira de manera sincronizada con una rueda, punto (4) de la
figura 11, que tiene un diámetro de 61 mm. A efectos de minimizar el
rozamiento debido al giro de la mordaza, se adopta un sistema de
carga pendular. El eje del sistema de carga pendular se indica como
el punto (5) de la figura 11. El punto de apoyo sin rozamiento del
sistema de carga pendular es la punta de una cuña de metal duro,
punto (3) de la figura 11. La oscilación máxima del péndulo se fija
en 55º. Un hilo de tungsteno, cuya sección tiene un diámetro de 20
\mum, se enrolla alrededor del borde de la rueda, con una serie de
pesos de 0,1 gramos que se fijan de manera creciente a un extremo
del hilo de tungsteno. Los pesos se añaden uno a uno hasta que se
produce la rotura por carga monotónica de torsión. El límite de
carga se selecciona de modo que el par correspondiente sea
aproximadamente igual al valor medio entre el máximo par elástico
posible y el par totalmente plástico. Pruebas preliminares indican
un límite de carga de 0,9-1,0 gramos para osteones
longitudinales totalmente calcificados y de 0,8-0,9
gramos para osteones alternos totalmente calcificados, y de
0,6-0,7 gramos para osteones longitudinales
descalcificados y de 0,5-0,6 gramos para osteones
alternos descalcificados. Una vez se alcanza el límite de carga,
los pesos se desmontarán uno a uno. A continuación, el
procedimiento se repetirá en el otro extremo del hilo de tungsteno.
De esta manera, la muestra de osteón fijada rígidamente por un
extremo es retorcida progresivamente por el otro extremo mediante un
par en sentido contrario a las agujas del reloj y en el sentido de
las agujas del reloj, de manera alternativa, a efectos de obtener
una carga cíclica. El intervalo entre la aplicación de dos pesos
consecutivos se mantendrá constante en 4 segundos. Se utilizará un
microscopio estereoscópico para verificar que el eje alrededor del
cual se produce la torsión coincide con el eje del osteón. El
objetivo de esta operación es comprobar que el centro de cada
mordaza se corresponde con un extremo del canal de la muestra de
osteón. El ángulo que se retuerce un extremo de la muestra con
respecto al otro durante el ensayo se mide aplicando un método
óptico basado en la reflexión de un rayo láser desde un pequeño
espejo fijado al conjunto de mordazas giratorio. Las variaciones en
el ángulo de torsión se leen en una regla graduada situada a 160 cm
del dispositivo. La precisión y exactitud de la regla graduada
coincide con la del dispositivo, comprobándose mediante la
aplicación de procedimientos experimentales. Debido a que los
diagramas obtenidos cuando empieza el ensayo en el sentido contrario
a las agujas del reloj (o positivo) podrían parecer esencialmente
iguales a los diagramas obtenidos cuando empieza el ensayo en el
sentido de las agujas del reloj (o negativo), todos los diagramas se
registrarán empezando en el sentido contrario a las agujas del
reloj, según la práctica estándar referida en la literatura.
Los ciclos aplicados a cada muestra variarán en
número, y se interrumpirán antes de la ruptura espontánea de la
muestra. El ensayo preliminar de una muestra llevada hasta la
ruptura da una indicación de los valores del ángulo de torsión en
la ruptura y, por lo tanto, da una indicación para detener el ciclo
cuando los valores de torsión se acercan a los valores de ruptura
preliminares. De este modo, el ciclo final se interpretará como el
ciclo que precede a la interrupción del experimento; en
consecuencia, no tiene ningún significado físico. Los aspectos
relacionados con la resistencia a fatiga del osteón no formarán
parte del presente estudio, ya que requieren la destrucción final
de la muestra, lo cual evitaría poder identificar de manera adecuada
la muestra después de la carga cíclica. Es necesaria la
interrupción del experimento antes de la ruptura, ya que, tal como
se ha explicado anteriormente, el tipo de osteón solamente puede
identificarse con certeza mediante la preparación de una sección
transversal antes de la ruptura, pero después del ensayo. Antes de
preparar la sección transversal para su identificación, las muestras
se examinarán bajo el microscopio óptico para analizar la
naturaleza y tamaño de las lesiones. Las muestras de osteón se
examinan bajo un microscopio óptico en su conjunto, incluso aunque
para hacerlo las muestras deban extraerse del dispositivo de
torsión; dicha extracción puede provocar cambios estructurales, por
ejemplo, el cierre parcial de las grietas. La naturaleza del daño
causado por la fatiga no puede verificarse directamente bajo
microscopio. De hecho, las fracturas debidas a las cargas cíclicas
y las debidas al corte del osteón para obtener la sección no pueden
distinguirse. No existe ninguna técnica disponible aceptada
universalmente que permita una observación cualitativa de los daños
por fatiga. La única alternativa experimental es la difracción de
rayos x, que permite obtener solamente una indicación cuantitativa
de los daños por fatiga (Ascenzi A. y otros, 1998).
De 60 muestras de osteón, 7 muestras
longitudinales y 7 muestras alternas de osteón se descalcificarán
mediante un tratamiento en una solución de verseno reducida a un pH
7 (Ascenzi A. y otros, 1967). La medición del incremento de la
birrefringencia en intervalos regulares de tiempo permitirá
comprobar la descalcificación (Ascenzi A. y Bonucci, 1964). Después
de la hidratación del material con una solución salina, se realizará
un ensayo sobre 20 muestras longitudinales y 20 muestras alternas
de osteón totalmente calcificadas, y sobre las 7 muestras
longitudinales y las 7 muestras alternas de osteón descalcificadas
en estado húmedo, tal como se ha descrito anteriormente. El ensayo
sobre los 6 osteones restantes se realizará en el primer y segundo
ciclos solamente, y se medirán sus dimensiones (mediante un
micrómetro, bajo un microscopio óptico) después de la carga cíclica
y antes del corte en sección para determinar el tipo de osteón. El
ensayo mecánico se llevará a cabo a 20ºC. Las muestras se
mantendrán húmedas durante el ensayo mediante la utilización
continua de una micropipeta.
Al completar la parte experimental de la
investigación, se trazarán los valores de histéresis de par con
respecto al ángulo de torsión para cada muestra de osteón.
El ensayo mecánico propuesto se lleva a cabo de
manera casi estática, de modo que no se esperan relaciones de
dependencia en la respuesta del material. Para confirmarlo, se
llevará a cabo una serie de experimentos de torsión y mantenimiento
como ensayo preliminar para observar si se produce una relajación de
la deformación (fluencia lenta) en el intervalo de tiempo que se
tarda en completar un ciclo experimental. La presencia de fluencia
lenta se manifestaría por el mantenimiento de la forma de la curva,
aunque con un claro desplazamiento de todo el ciclo de histéresis.
Si no se produce fluencia lenta, el área bajo el ciclo de histéresis
es la absorción de energía. Si se produce fluencia lenta, la misma
se tendrá en cuenta mediante la adición de términos
viscoelásticos.
Para establecer analogías y diferencias entre
trazados, las características de los trazados del par con respecto
al ángulo de torsión se cuantifican mediante una aproximación
polinómica para cada mitad de ciclo (Shiga y otros, 1970; Ascenzi A.
y otros, 1997).
- (a)
- Se aplicará una regresión de mínimos cuadrados a los datos para cada mitad de ciclo, a efectos de identificar la mejor aproximación polinómica como mínimo de segundo orden. El grado no puede ser 1, ya que la mitad de ciclo incluye el campo no elástico, que se caracteriza por ser no lineal.
- (b)
- Se determinará la eficacia de la aproximación mediante el análisis de los residuales y el cálculo de la variación porcentual del par determinados por la regresión. Se establece un límite inferior para r^{2} en 0,98. El grado de la aproximación polinómica en (a) aumentará de manera escalonada hasta que se encuentre una buena aproximación para todas las mitades de ciclo.
- (c)
- Supongamos que n es el entero más pequeño con el cual se produce una buena aproximación polinómica para todas las mitades de ciclo. Supongamos la ecuación polinómica y(x) = \sum\limits^{n}_{i=0} a_{i}x^{i}. Debe observarse que una ecuación de este tipo no incluye símbolos que indiquen la mitad de ciclo; esto se ha realizado para aumentar la claridad y evitar confusiones. Una búsqueda en la literatura sugiere que n podría ser igual a 3 ó 4 (Shiga y otros, 1970 y Ascenzi y otros, 1997a). Para cualquier ciclo determinado, cada coeficiente a se trazará con respecto al ángulo de torsión máximo en ese ciclo, para mitades de ciclo de par negativo y positivo, independientemente de cada tipo de osteón, a efectos de visualizar la variación del valor a medida que el número de ciclos aumenta.
- (d)
- Se tomará la primera derivada del polinomio, y'(x) = \sum\limits^{n}_{i=0} ia_{i}x^{i-1}, para representar la rigidez de cada mitad de ciclo individual.
- (e)
- Se calculan los extremos relativos de y'(x) en cada mitad de ciclo. Debido al aumento de los daños estructurales, la rigidez siempre disminuye, de manera general, en las mitades de ciclo de par positivo o negativo, o presenta un cambio brusco desde la disminución al aumento solamente una vez en cada mitad de ciclo. Por lo tanto y'(x) no debería mostrar un máximo relativo y sí un mínimo relativo acusado. Si dicho mínimo relativo existe, el gráfico de y(x) muestra un punto de inflexión, es decir, existe pinzamiento. Supongamos que h_{m} y k_{m} indican valores de torsión y par en el mínimo relativo de rigidez de la mitad de ciclo. En estas notaciones, y'(h_{m}) indica el valor mínimo de rigidez.
- (f)
- Se calculan y'(x_{b}) y y'(x_{c}), la rigidez al inicio y al final de cada ciclo.
- (g)
- Se calcula el máximo absoluto de la función |y''(x)|/(1+(y'(x))2)3/2 en cualquier mitad de ciclo determinada. Esta es la máxima curvatura para cada mitad de ciclo, y se indica como m_{c}.
- (h)
- Se calcula de diferencia entre el entero de y(x) en la primera mitad de ciclo y el entero de y(x) en la segunda mitad de ciclo. Dicho valor se aproxima al área de la zona delimitada por el primer ciclo. Esto es la absorción de energía durante el primer ciclo, y se indica como e_{1}.
Las diferencias en el comportamiento de
histéresis entre los osteones longitudinales y alternos se
establecerán mediante el estudio de las distribuciones de torsión
máxima h_{m}, k_{m}, y'(h_{m}),
y'(x_{b})-y'(x_{e}), m_{c} y e_{1}
calculadas anteriormente. Se aplicará la prueba t estadística, para
muestras emparejadas o no emparejadas, en los promedios de
distribución o en el promedio del logaritmo de distribución si la
distribución no es normal.
Se calculará el promedio de las diferencias de
límites de torsión entre el último y el primer ciclo obtenidos a
partir del diagrama experimental. El mismo se comparará entre las
mitades de ciclo de par negativo y positivo para los osteones
longitudinales y alternos, por separado. La magnitud de dicho valor
debería ser más pequeña para los osteones longitudinales que para
los osteones alternos, ya que los osteones longitudinales resisten
la torsión mejor que los osteones alternos.
Se analizarán los signos de h_{m} (y de
k_{m}, respectivamente) en el primer y en el último ciclos.
h_{m} (y k_{m}, respectivamente) debería tener el mismo signo
en los dos tipos de osteón por separado, incluso en varias
muestras. Esto indicaría que la torsión con una rigidez mínima no
cambiaría demasiado dentro de todas las mitades de ciclo de par
negativo y positivo por separado, para ambos tipos de osteón. Esto
estaría de acuerdo con la estructura de osteón ajustada y bien
organizada.
Se aplicará una prueba t de dos muestras
emparejadas a los promedios de los valores de h_{m} (y de k_{m},
respectivamente) en cada uno de los ciclos en cualquier conjunto
determinado de ciclos correspondientes de los dos tipos de osteón.
Esto compara los valores de torsión mínima (y de par,
respectivamente) para mitades de ciclo de par negativo y
positivo.
Se aplicará una prueba t de dos muestras
emparejadas a los promedios de y'(h_{m}) y a los coeficientes de
y'(x) para los dos tipos de osteón, por separado, en cada uno de los
ciclos en cualquier conjunto determinado de ciclos correspondientes
de diagramas de histéresis. Esto compara el valor mínimo de la
rigidez entre las mitades de ciclo de par negativo y positivo.
Se aplicará una prueba t de dos muestras no
emparejadas a los promedios de los valores de h_{m} (y de k_{m},
respectivamente) para los dos tipos de osteón en cada uno de los
ciclos en cualquier conjunto determinado de ciclos correspondientes
de diagramas de histéresis. Esto comparará los valores de torsión (y
de par, respectivamente) en el punto de inflexión en los dos tipos
de osteón.
Se aplicará una prueba t de dos muestras, no
emparejadas a los promedios de
y'(h_{b})-y'(h_{e}) para los dos tipos de
osteón en cada uno de los ciclos. Esto comparará la disminución de
rigidez dentro de un ciclo determinado entre los dos tipos de
osteón.
Se utilizará una prueba t para muestras
emparejadas en el promedio de la diferencia de m_{c}, para mitades
de ciclo de par negativo y positivo en cada uno de los ciclos en
cualquier conjunto determinado de ciclos correspondientes de
diagramas de histéresis. Esto comparará el valor máximo de la
curvatura del diagrama de tensión-torsión entre las
mitades de ciclo de par negativo y positivo, para los dos tipos de
osteón, por separado. Para los osteones longitudinales, se espera
que el valor máximo de la curvatura del diagrama de
par-torsión sea mayor en la mitad de ciclo de par
positivo que en la mitad de ciclo de par negativo; mientras que,
para los osteones alternos, los valores máximos de la curvatura del
diagrama de par-torsión en las mitades de ciclo de
par negativo y positivo no deberían presentar ninguna diferencia.
Como consecuencia de la reducción de rigidez, la absorción de
energía debería ser mayor en los osteones longitudinales que en los
osteones alternos.
\newpage
Se utilizará una prueba t para muestras
emparejadas en la diferencia de los promedios de cada coeficiente
a_{i} de y' como mínimo en el último y primer ciclos, en las
mitades de ciclo de par negativo y positivo, por separado. En ambos
tipos de osteón, se espera que y' disminuya desde el primer al
último ciclo en las mitades de ciclo de par negativo y positivo
para cualquier valor de la torsión x. Esta prueba medirá la
degradación de la rigidez, definida en la presente memoria como la
disminución de rigidez en cualquier valor de torsión en una mitad
de ciclo de par negativo o positivo a medida que aumenta el número
de ciclos.
La existencia del valor h_{m} muestra la forma
de S de las mitades de ciclo que identifica el pinzamiento. Se
espera la presencia de pinzamiento en cada ciclo para ambos tipos de
osteón. Si existe pinzamiento, se calculará la degradación por
pinzamiento.
Se aplicará una prueba t de dos muestras
emparejadas a los promedios de y'(h_{m}) para las dos mitades de
ciclo en cualquier ciclo determinado. Esto compara la degradación
por pinzamiento de los dos tipos de osteón por separado. La
degradación por pinzamiento en cualquier ciclo es la reducción de la
rigidez desde su valor en el punto de deformación por flexión de la
mitad de ciclo de par negativo hasta un valor menor en el punto de
deformación por flexión de la mitad de ciclo de par positivo.
Se aplicará una prueba t de dos muestras no
emparejadas a los promedios del valor de rigidez mínima y'(h_{m})
para los osteones longitudinales y alternos en cualquier mitad de
ciclo determinada. Esto compara la degradación por pinzamiento entre
los dos tipos de osteón.
Se aplicará una prueba t de dos muestras no
emparejadas a los promedios de e_{1} para los osteones
longitudinales y alternos. Esto compara la absorción de energía
entre los dos tipos de osteón en cada uno de los ciclos en
cualquier conjunto determinado de ciclos correspondientes de
diagramas de histéresis.
El significado mecánico de algunos de los
parámetros utilizados en el anterior análisis de diagramas
experimentales (por ejemplo, rigidez, absorción de energía)
resultará más claro cuando dichos parámetros se relacionen con el
comportamiento ultraestructural durante la propagación de fracturas
en el modelo descrito en el apartado IV. Hasta este punto, los
mismos son medidas comparativas del comportamiento entre los
osteones longitudinales y alternos bajo una carga de torsión.
Una interpretación estructural y biológica de la
forma de los ciclos de histéresis en los osteones a través de los
resultados de las etapas previas, utiliza una representación de un
segmento de cada ciclo del diagrama curvilíneo registrado.
Si, tal como se ha anticipado, existe
pinzamiento, el modelo bilineal de la figura 12 es adecuado. En este
caso, los puntos (B) y (E) se aproximan a los puntos extremos de la
mitad de ciclo de par negativo, mientras que los puntos (E) y (H)
se aproximan a los puntos extremos de la mitad de ciclo de par
positivo; los segmentos (DC) y (FG) se aproximan a las líneas
tangentes a las curvas en los puntos de inflexión. Los tres
segmentos que forman el modelo de la ramificación decreciente de
torsión muestran que la rigidez disminuye (a lo largo de los
segmentos -BC- y -CU-) hasta un valor mínimo y, a continuación,
aumenta (a lo largo de los segmentos -UD- y -DE-). De manera
similar, los tres segmentos que forman el modelo de la mitad de
ciclo de par positivo muestran que la rigidez disminuye (a lo largo
de los segmentos -EF- y -FL-) hasta un valor mínimo y, a
continuación, aumenta (a lo largo de los segmentos -LG- y -GH-).
La inclinación del segmento (DC) en el lado de
par negativo del modelo bilineal (-FG- en el lado positivo,
respectivamente) es más pequeña que las inclinaciones de los
segmentos (ED) y (CB) (-EF- y -GH-, respectivamente) y, por lo
tanto, responsable de una contracción del ciclo, que constituye el
pinzamiento. La existencia del pinzamiento reside en la
ramificación (AB) par-ángulo de torsión de la curva principal, donde
las lesiones aparecen como resultado de la deformación plástica de
los componentes de la matriz ósea bajo una carga a medida que el
ángulo de torsión aumenta hacia la derecha. Es necesaria una carga
inversa para cerrar las lesiones; esto sucederá una vez se supere
el ángulo de torsión mínimo de la parte de descarga (BC) de la
curva. Una vez se ha pasado el punto (C), la rigidez, a medida que
el par negativo disminuye, muestra un aumento progresivo, ligero e
inconsistente hasta el punto (D). A continuación, las lesiones se
reparan y la rigidez aumenta de manera constante hasta el punto
(E).
En las partes del diagrama indicadas como (EF),
(FG), y (GH) sucederá lo contrario. Después de pasar el ángulo
mínimo de torsión de la parte de descarga (-EF-), se llevará a cabo
una resolución progresiva de los componentes estructurales dañados,
conduciendo hacia un aumento ligero e inconsistente de la rigidez a
medida que el par negativo aumenta (-FG-). Después del punto (G),
la rigidez aumentará de manera constante hasta el punto (H), a
medida que el par negativo aumenta. De manera específica, el
pinzamiento correspondería al segmento (CD) en el lado de par
negativo, donde se produce la reparación de las lesiones, y al
segmento (FG) en el lado de par positivo, donde se produce la
resolución de las lesiones. Esta explicación, en la que las lesiones
se forman en la mitad de ciclo de par negativo y los refuerzos se
deforman plásticamente en la mitad de ciclo positivo, no tiene en
cuenta el pandeo. Si se produce pandeo, la situación se invierte:
las lesiones se forman en la mitad de ciclo de par positivo y los
refuerzos se deforman plásticamente en la mitad de ciclo de par
negativo.
Si no existe pinzamiento, no se produce una
contracción del ciclo. En este caso, la inclinación del segmento
(DC) en el lado de par negativo del modelo (-FG- en el lado
positivo, respectivamente) está entre los valores de las
inclinaciones de (ED) y (CB) (-EF- y -GH-, respectivamente), tal
como se representa en la figura 12b. Esta pendiente de los
segmentos que forman el modelo del ciclo muestra que la rigidez
disminuye a lo largo de todos ellos; lo que podría significar que
las lesiones no se reparen y no se resuelvan como lo harían con
pinzamiento. En este escenario, resulta razonable asumir que la
carga de torsión produzca lesiones distribuidas de manera más
desordenada en el osteón que en la carga de
tracción-compresión (en alineación con los haces
longitudinales y en los casos en que existe pinzamiento). Después de
la inversión de la carga, las cristalitas de hidroxiapatita pueden
haberse soltado y agrietado, de modo que la alineación original
queda destruida. En este caso, no se produce una realineación
parcial posterior a lo largo de la primera mitad de ciclo que
provoca un aumento de la rigidez. En consecuencia, no existen
lesiones a resolver durante la mitad de ciclo sucesiva y la rigidez
seguiría disminuyendo. Esta explicación, en la que las lesiones se
forman en la mitad de ciclo de par negativo y los refuerzos se
deforman plásticamente en la mitad de ciclo de par positivo, no
tiene en cuenta el pandeo. Si se produce pandeo, la situación se
invierte. Antes de la inversión de la carga, los haces de colágeno
podrían deformarse plásticamente, de modo que pierdan la trayectoria
de la alineación original. De manera similar, esto ni siquiera
permite que tenga lugar una realineación parcial posterior a lo
largo de la primera mitad de ciclo, después de que se hayan
producido las lesiones que implican el agrietamiento de la
hidroxiapatita, a efectos de aumentar la rigidez. En consecuencia,
no podría recuperarse la alineación parcial de los haces antes de
que los mismos empiecen a deformarse plásticamente durante las
mitades de ciclo sucesivas, y la rigidez seguiría disminuyendo.
Dicha interpretación, en la que la falta de alineación de las
cristalitas de hidroxiapatita es mayor bajo una carga cíclica de
torsión que bajo una carga cíclica de
tracción-compresión, podría verificarse
adicionalmente mediante difracción de rayos X (Ascenzi A. y otros,
1998).
Los resultados de las mediciones y trazados
descritos anteriormente permitirán obtener las posiciones e
inclinaciones de los segmentos de la figura 12. Por ejemplo, se
espera que la prueba t en los promedios de k_{m} a lo largo de la
primera mitad de ciclo para los osteones longitudinales y alternos
indique que k_{m} es significativamente más grande para los
osteones alternos. Esto significa que el punto (U) de la figura 12a
es superior para los osteones alternos, es decir, las grietas se
cierran y la rigidez cambia y empieza a aumentar para un valor de
par más pequeño. Esto está de acuerdo con la estructura más compleja
de los osteones alternos.
El objetivo del modelo de fracturas es mostrar
que las microgrietas acumulativas, la separación, el crecimiento de
cavidades y la rotura de fibras asociados con una carga repetitiva
sobre los osteones provocan una pérdida progresiva de rigidez y
pinzamiento, y un aumento de la absorción de energía. Las lesiones
observadas bajo un microscopio óptico en muestras de osteón
sometidas a una carga cíclica de torsión servirán para desarrollar
modelos de osteón y para formular hipótesis biológicas sobre la
propagación de fracturas. El modelo de fracturas se basará en:
- \bullet
- hipótesis sobre el comportamiento de los componentes ultraestructurales bajo una carga cíclica de torsión formulada a partir de los trazados de histéresis experimentales;
- \bullet
- propiedades mecánicas de los componentes ultraestructurales;
- \bullet
- fracturas observadas en los osteones durante una carga monotónica de torsión; y
- \bullet
- fracturas observadas en muestras de hueso macroscópico.
Este aspecto del modelo es una adaptación y
extensión de la aproximación de Gupta y Bergstrom (1998). El modelo
de propagación de fracturas es un modelo de hueso micromecánico que
permite la predicción del crecimiento progresivo de zonas de
defectos, considerando el aumento de tensión que se produce en las
cercanías de una zona que ya está altamente agrietada. La nucleación
del daño inicial se determina mediante la evaluación de los puntos
más susceptibles a fracturas. El crecimiento progresivo de los
núcleos de defectos se considera de manera estadística mediante la
utilización de factores de mejora de tensión, que se dirigen a la
mayor probabilidad de que se produzcan fallos en las cercanías de
las zonas que ya se encuentran agrietadas.
El modelo geométrico de cada una de las muestras
de osteones longitudinales y alternos, antes del ensayo mecánico,
consiste en un cilindro hueco con superficies laterales coaxiales.
Su diámetro interno, diámetro externo y altura son de 40 \mum,
210 \mum, y 500 \mum, respectivamente. Cada uno de dichos
cilindros huecos presenta cavidades, y aproximadamente el 20% de
cada uno de dichos cilíndricos huecos consiste en cavidades
(Piekarski, 1970) que forman canales y lagunas.
El modelo de material de cada una de las
muestras de osteones longitudinales y alternos, antes del ensayo
mecánico, consiste en un elemento laminar cuya longitud, anchura y
altura se corresponden, respectivamente, con la circunferencia,
grosor y altura de una estructura cilíndrica (figura 9a). Las capas
son láminas unidireccionales reforzadas con fibras (figura 9b) de
la misma matriz y fibras. La matriz y las fibras se tratan, cada una
de ellas, como homogéneas e isotrópicas. Se considera que las
fibras son circulares en sección transversal, con un diámetro de
800 \ring{A}, distribuidas de manera aleatoria en el plano
transversal y perfectamente embutidas en la matriz. La lámina con
una inclinación de fibras (\gamma) se denomina lámina \gamma.
Las propiedades elásticas de la matriz y las fibras constituyen las
propiedades elásticas de la hidroxiapatita (Katz y Ukraincik, 1971)
y del colágeno (Currey, 1969). La matriz ocupa el 40% del volumen de
la lámina sin cavidades (Bonfield y Li, 1967). El volumen de la
matriz (y de la fibra, respectivamente) disminuye ligeramente
(aumenta, respectivamente) desde la lámina interior a la exterior
(Amprino y Engstrom, 1952; Rho y otros, 1999).
El modelo de osteón longitudinal consiste en 9
laminillas longitudinales con el mismo grosor. El modelo de las
laminillas longitudinales se realiza alternando láminas +82 y
láminas -82 (Frasca y otros, 1977). El modelo de osteón alterno
consiste en 7 laminillas transversales con 5 laminillas
longitudinales dispuestas en capas entre las mismas
(Giraude-Gille, 1988). El modelo de la laminilla
transversal se realiza mediante la secuencia laminar [-61,5, -41,
-20,5, 0, 20,5, 41, 61,5] (Ascenzi M.-G., 1999b). Esta secuencia
está sometida a una tensión previa, descrita por Ascenzi M.-G.,
1998a y 1999b. Un modelo de laminilla longitudinal tiene un grosor
de 9,45 \mum, y un modelo de laminilla transversal tiene un grosor
de 5,40 \mum (por ejemplo, Gebhardt, 1906; Ziv y otros, 1996). El
volumen de la matriz es un 10% superior en el modelo de laminilla
longitudinal que en el modelo de laminilla transversal (Marotti y
otros, 1994).
Para realizar un modelo de la propagación de
fracturas en los osteones, se divide cada uno de los modelos de
osteones longitudinales y alternos en un número discreto de
elementos, por ejemplo, 618.317. La malla de elementos se refinará
para obtener una solución convergente. Se utilizará un programa de
simulación por ordenador, tal como una simulación Monte Carlo, para
realizar las siguientes tareas:
- 1.
- Para cualquier valor de par determinado aplicado a muestras experimentales, se calcula la distribución de tensión el en modelo de osteón. Dicho cálculo tendrá en cuenta las cavidades.
- 2.
- Dicha distribución de tensión se sumará a la distribución de tensión previa.
- 3.
- Se calculará la deformación asociada a la tensión resultante en cada fase dentro de cada elemento.
- 4.
- A partir de la deformación asociada a la tensión resultante, se calculará la deformación general de la estructura cilíndrica hueca.
- 5.
- A partir de la deformación en cada fase dentro de cada elemento, se calculará la deformación de la fase.
- 6.
- Se compara la deformación plástica en cada fase dentro de cada elemento con la deformación del límite elástico.
- 7.
- Se selecciona la deformación como criterio de rotura del osteón (Piekarski, 1970). La deformación máxima, denominada deformación crítica, tras la cual se produce la fractura dentro de cada fase, puede obtenerse en la literatura. Se considera una unión perfecta entre las fases en la interfaz, a no ser que se observe experimentalmente que parecen iniciarse grietas en esta interfaz. Si este es el caso, se incluirá un criterio de rotura (por ejemplo, Von Mises).
- 8.
- Se calcularán las propiedades elásticas de las fases fracturadas mediante fórmulas del tipo E_{i} = E_{c}/(1+(1+v_{c})(k_{e} \lambda/2) (Gupta y Bergstrom, 1998).
- 9.
- Se considera que el elemento está roto si todas las fases en ese elemento se han roto.
- 10.
- Se considera que los elementos están alineados en filas independientes, de modo que el problema de la propagación de fracturas se produzca en una dimensión.
- 11.
- Para realizar el modelo del crecimiento progresivo de los daños, el par aumentará de manera paulatina y, utilizando el criterio de fracturas descrito anteriormente, se establecerá el número de elementos de rotura.
- 12.
- Se considerará el aumento de probabilidad de fracturas en las cercanías de un elemento ya fracturado, mediante la utilización del concepto de factores de mejora de tensión.
- 13.
- Si todos los elementos de una fila se rompen, se toma el nivel de tensión al que todos los elementos de una fila se rompen como la tensión de rotura para esa fila. El proceso se repite para cada fila en el modelo. Una vez se alcanza el par máximo, el programa se detiene.
- 14.
- En este punto, se completa la simulación de propagación de fracturas antes de la primera mitad de ciclo de histéresis.
- 15.
- El programa aplica de manera creciente un par en el sentido de las agujas del reloj que disminuye hasta el par máximo aplicado experimentalmente a las muestras y, en cada incremento, repite las etapas 2 y 3 anteriores, a efectos de completar la simulación de roturas durante la primera mitad de ciclo del primer ciclo.
- 16.
- Se repite la etapa 15 para el par correspondiente en sentido contrario a las agujas del reloj, a efectos de completar la simulación de fracturas durante la segunda mitad de ciclo del primer ciclo.
- 17.
- Las fracturas obtenidas según el modelo deberían ser comparables a las observadas en las muestras de osteón sometidas solamente a un ciclo.
- 18.
- Se repite la secuencia de simulación de fracturas en el último ciclo.
- 19.
- Se repite nuevamente la simulación de fracturas, según se desee. Las fracturas obtenidas de este modo, según el modelo, deberían ser compatibles con las observadas en las muestras de osteón sometidas a una carga cíclica en el último ciclo.
Las entidades calculadas a partir de los
diagramas de histéresis experimentales, tales como la degradación
de la rigidez, la degradación por pinzamiento y el aumento de
absorción de energía, hasta el segundo ciclo, están correlacionadas
con la propagación de fracturas del modelo de fracturas.
Se utilizarán los mismos modelos geométricos/de
material y el mismo programa de ordenador para simular la
propagación de fracturas bajo tracción, compresión y cizalladura,
por separado. Las fracturas resultantes se corresponderán con las
fracturas propagadas observadas en los osteones sometidos a
tracción, compresión y cizalladura, respectivamente (Ascenzi A. y
Bonucci, 1967 y 1968; Ascenzi A. y otros, 1972).
Las predicciones y fenómenos simulados según el
modelo de la invención incluyen que, en ambos tipos de osteón, una
fractura se inicie en un punto más débil de la estructura ósea
(Carter y otros, 1981), en las interfaces débiles entre dos
laminillas exteriores (por ejemplo, Piekarski, 1970),
presumiblemente debido a la disminución de hidroxiapatita en los
osteones desde el canal vascular hacia la pared exterior (Rho y
otros, 1999).
En los osteones longitudinales, la
fractura se inicia de manera un tanto longitudinal, entre haces de
colágeno. A continuación, la misma se desvía una o dos veces en su
inicio, y pronto es seguida por una ligera grieta que avanza
rápidamente a través del osteón para acabar posiblemente en el canal
vascular. A medida que el ciclo continúa, los haces de colágeno
entre las grietas se rompen, y las grietas se unen para crear una o
más grietas largas casi verticales.
En los osteones alternos, se espera que
las grietas se extiendan de manera oblicua siguiendo las interfaces
débiles de las laminillas. Los haces de colágeno transversales y
oblicuos pueden romperse antes que los longitudinales a medida que
la sección del osteón se agranda. Las grietas se extienden a través
de las laminillas de manera menos rápida que en los ostentes
longitudinales, tal como explica el control de propagación de
grietas, característico de los materiales compuestos (Cook y
Gordon, 1964). Una vez que la grieta se extiende a través de los
haces transversales y oblicuos, la misma se propagará más rápido
directamente a través del canal vascular. Una grieta larga
mostraría una dirección oblicua entre las extremidades superior e
inferior.
Resulta que, de manera no prevista, el osteón
longitudinal es más débil a cizalladura longitudinal que a
cizalladura transversal, mientras que, tal como se esperaba, el
osteón alterno es más débil a tracción que a cizalladura (Ascenzi y
otros, 1967 y 1972). Esto se debe a que, cuando se aplica un par a
un cuerpo, las tensiones de tracción y de compresión se producen en
la superficie lateral, y las tensiones de cizalladura por torsión
se producen en la sección transversal del cuerpo. Las tensiones de
tracción y de compresión actúan formando un ángulo de
aproximadamente 45º con respecto al eje largo del cuerpo. La
dirección de la tensión de cizalladura en la sección transversal
del cuerpo es la misma que la de la fuerza que produce la torsión.
Si un material es más débil a cizalladura longitudinal que a
cizalladura transversal, las primeras grietas surgen a partir de
las tensiones de cizalladura axial, y aparecen en dirección
longitudinal. No obstante, si el material es más débil a tracción
que a cizalladura, el mismo se agrieta normalmente a lo largo de una
trayectoria en espiral inclinada 45º con respecto al eje largo del
cuerpo. La razón de esto es que un estado de cizalladura pura es
equivalente a un estado de tracción en una dirección y de compresión
en dirección opuesta (Timoshenko y Young, 1962). La tensión de
tracción produce una grieta en espiral en el cuerpo.
En ambos tipos de osteón, se forman de 3 a 4
pequeñas grietas en la hidroxiapatita y en el colágeno, lo que
produce deformación plástica y tracción o pandeo y hace que las
grietas se extiendan dentro de las laminillas. Las microgrietas se
forman en el frente de la línea de fractura en avance. A
continuación, durante la inversión del par, la anchura de las
grietas y la deformación disminuyen. El colágeno puede pandear, y
puede aparecer cierta resistencia con un par nulo. A medida que
continúa el ciclo, las grietas se extienden a través las laminillas
y se unen.
La propagación lenta de las grietas en las zonas
que contienen haces de colágeno transversales y oblicuos permite
que la zona absorba una gran cantidad de energía. La propagación
lenta consiste esencialmente en un mecanismo de tipo extraíble, es
decir, las cristalitas de hidroxiapatita son extraídas del colágeno
por una rotura por cizalladura en la interfaz
fibra-matriz. La propagación rápida de las grietas
en zonas que contienen haces de colágeno aproximadamente verticales
permite una absorción de energía muy baja. Esto resultaría
compatible con zonas más grandes encerradas en círculos de trazados
experimentales de osteones alternos (ver la última prueba t en el
apartado A anterior).
Las cristalitas de hidroxiapatita son extraídas
del colágeno alrededor de los canales.
Con tasas reducidas de deformación a la
compresión, se produce una distorsión de las estructuras de las
laminillas (McElhaney y Byars, 1965).
De manera general, la grieta que se propaga
tiene tendencia a evitar las discontinuidades (Piekarsly, 1970),
aumentando de este modo su longitud. Las discontinuidades actúan
como obstáculos para las grietas, suavizando la punta de la grieta
cuando se introduce en las mismas.
Se espera que el modelo de fracturas se
corresponda con las fracturas observadas en los osteones sometidos
a una carga cíclica solamente para el primer y segundo ciclos
completos. Las dimensiones del modelo cilíndrico hueco después de
un ciclo, de dos ciclos y del último ciclo de carga de torsión,
deberían corresponderse con los promedios de las dimensiones de las
muestras de osteón medidas experimentalmente. Además, se espera que
la función de las fibras del modelo se compruebe con el
comportamiento cíclico de los osteones descalcificados.
El cambio brusco de la forma del osteón (figura
4) de una sección circular a una sección cuadrada sugiere una
concentración de tensión en los soportes. Por lo tanto, las
fracturas pueden iniciarse en el extremo de algunas muestras
durante la carga más pronto de lo que se esperaría de otro modo.
Se midieron el grosor y la anchura de las
laminillas en 20 muestras de laminillas periféricas brillantes y en
otras 20 apagadas, por quintuplicado, en muestras de osteón secas,
mediante un sistema de análisis de imagen Delta Sistemi IAS 2000, y
nuevamente después de mojarlas con una micropipeta. La siguiente
tabla muestra promedios y desviaciones estándar. Se utilizaron las
laminillas apagadas más delgadas para compararlas con las laminillas
brillantes. Es sabido que las laminillas apagadas son más gruesas
que las brillantes, estén secas o húmedas. Se lleva a cabo la
prueba de la t de Student sobre los datos para determinar las
diferencias estadísticas entre las dimensiones de las laminillas
secas y húmedas.
\vskip1.000000\baselineskip
Secas o húmedas, las laminillas brillantes son
significativamente más delgadas que las laminillas apagadas cuando
están encerradas en osteones alternos (esto está en conformidad con
los resultados previos, por ejemplo, Rho y otros, 1999). Además,
las condiciones húmedas o secas afectan al grosor de las laminillas
brillantes y apagadas de manera diferente. Las laminillas
brillantes son significativamente menos gruesas cuando están secas
que cuando están húmedas. En cambio, el grosor de las laminillas
apagadas permanece constante, ya estén húmedas o secas.
El grosor de las laminillas brillantes aumenta
de seco a húmedo, lo que puede deberse al elevado contenido de
mucopolisacáridos, que se expanden con el agua, y a los haces de
colágeno transversales en las laminillas brillantes, que rodean de
manera ajustada las laminillas apagadas, impidiendo de este modo su
expansión. La altura de ambas laminillas brillantes y apagadas es
significativamente menor cuando están secas. Asimismo, el grosor a
lo largo de los bordes inferior y superior muestra variaciones de
hasta el 50-60%. Esto se incluirá en el modelo. La
variación de anchura es muy baja.
El modelo permite obtener de manera ventajosa
una simulación o representación simplificada de la estructura de un
osteón. Por ejemplo, los haces de colágeno calcificados parcialmente
se excluyen del modelo. El modelo permite obtener una descripción
útil y mejorada de la estructura y mecánica del hueso, incluso
aunque la forma y dimensiones de las cristalitas de hidroxiapatita
y la relación entre estos parámetros y los componentes orgánicos de
la matriz solamente se conozcan parcialmente. No todos los haces de
colágeno están totalmente calcificados. Aquellos que se consideran
calcificados adoptan cristalitas solamente en bandas de 400 A
(Ascenzi, A. y otros, 1965). Dichos haces pueden comprender bandas
de 400 A relativamente más rígidas, separadas por segmentos de
colágeno descalcificados relativamente más flexibles. En una
realización preferente de la invención, no se realiza el modelo de
los haces de colágeno calcificados parcialmente, a favor de la
realización del modelo de las fibras en los haces de colágeno no
calcificados. La matriz, que forma los cristales de hidroxiapatita,
está situada fuera de las fibras. El pinzamiento que se incorpora en
el modelo está relacionado con la deformación plástica y el pandeo
de las fibras, y permite obtener una aproximación a la deformación
plástica y al pandeo de los haces de colágeno calcificados
parcialmente. En realizaciones preferentes, se realiza el modelo de
propagación de fracturas, y las grietas tenderán a propagarse antes
de que vaya a producirse el pandeo, debido a que el modelo asume en
la mayoría de los casos que las fibras individuales están
perfectamente unidas a la matriz y soportadas de manera uniforme
por la misma. En realizaciones preferentes, el modelo también
excluye la consideración compleja de fluidos en los poros, lo cual
permite obtener un equilibrio entre la sencillez relativa y la
obtención de un modelo de hueso fiable
y preciso.
y preciso.
Para un experto en la materia, resultará
evidente realizar numerosas variaciones de la presente invención en
vista de la anterior descripción detallada. Todas estas variaciones
evidentes están comprendidas dentro del alcance de las
reivindicaciones adjuntas.
Amprino, R. y Engström, A.
(1952) Studies on X-ray absorption and
diffraction of bone tissue. Acta Anat, 15,
1-22.
Antman, S. (1995) Nonlinear
Problems of Elasticity. Springer. Nueva York.
Ascenzi, A. (1988) The
micromechanics versus the macromechanics of cortical bone - A
comprehensive presentation. J. Biomech. Eng., 110,
357-363.
Ascenzi, A., Ascenzi, M.-G., y
Benvenuti, A. (en preparación, 2000) The revisited
osteon.
Ascenzi, A., Ascenzi M. G.,
Benvenuti, A., y Mango, F. (1997) Pinching in
longitudinal and alternate osteons during cyclic loading. J.
Biomechanics, 30, 689-695.
Ascenzi, A., Baschieri P., y
Benvenuti. A. (1994) The torsional properties of
single selected osteons. J. Biomech., 27,
875-884.
Ascenzi, A., Baschieri P., y
Benvenuti, A. (1990) The bending properties of single
osteons. J. Biomech., 23, 763771.
Ascenzi, A. y Benvenuti A.,
Evidence of a state of initial stress in osteonic lamellae, Acta
Orthop. Belg., 46, 580, 1980.
Ascenzi, A., Benvenuti, A.,
Mango, F. y Simili, R. (1985) Mechanical
hysteresis loops from single osteons: Technical devices and
preliminary results. J. Biomech., 18,
391-398.
Ascenzi, A., Benvenuti, A.,
Bigi, A., Foresti, E., Koch, M. H. J.,
Mango, F., Ripamonti, A., y Roveri, N.
(1998) X-ray diffraction on cyclically loaded
osteons. Calc. Tissue Int., 62, 266-273.
Ascenzi, A. y Bonucci, E.
(1972) The shearing properties of single osteons. Anat.
Rec., 172, 499-510.
Ascenzi, A. y Bonucci, E.
(1968) The compressive properties of single osteons. Anat.
Rec., 161, 377-392.
Ascenzi, A. y Bonucci, E.
(1967) The tensile properties of single osteons. Anat.
Rec., 158, 375-386.
Ascenzi, A. y Bonucci, E.
(1964) The ultimate tensile strength of single osteons.
Acta Anat., 58, 160-183.
Ascenzi, A., Bonucci, E.,
Bocciarelli, S. (1965) An electron microscope study of
osteon calcification. J. Ultr. Research., 12,
287-303.
Ascenzi, A., Boyde, A.,
Portigliatti-Barbos, M. y Carando, S.
(1987a) Micro-biomechanics vs
Macrobiomechanics in cortical bone. A micromechanical investigation
of femurs deformed by bending. J. Biomech., 20,
1045-1053.
Ascenzi, A., Improta, S.,
Portigliatti-Barbos, M. y Carando, S.
y Boyde, A. (1987b) Distribution of lamellae in human
femoral shafts deformed by bending with inferences on mechanical
properties. Bone, 8, 319-325.
Ascenzi, M.-G. (2000) National
Science Foundation grant description.
Ascenzi, M.-G. (1999a.) Evidence
of macroscopic prestress in human femoral shaft, Abstracts of the
XVIIth conference of the International Society of Biomechanics,
Calgary.
Ascenzi, M.-G. (1999b) A first
estimation of prestress in so-called circularly
fibered osteonic lamellae, J. Biomech., 32, 935.
Ascenzi, M.-G. (1998a) A first
estimate of prestress in so-called circularly
fibered osteonic lamellae, Abstracts of the 1th conference of the
European Society of Biomechanics, J. Biomech., 31, Suppl. 1,
22.
Ascenzi, M.-G., Benvenuti, A., y
Ascenzi, A. (2000) Single osteon micromechanical
testing. In: Mechanical testing of bone (An Y, y Draughn R. eds.),
CRC Press, Boca Raton, Florida.
Bell, G. H. (1956) Bone as a
mechanical engineering problem. In: The Biochemestry and Physiology
of Bone (Bourne G. H. ed) Academic Press, Nueva York.
Bloom, W. y Fawcetts D.
(1986) A Textbook of Histology. W. B. Saunders,
Philadelphia.
Bourne, G. H. (1971) The
Biochemistry and Physiology of Bone, Academic Press, Nueva
York.
Boyde, A., Bianco, P.,
Portigliatti-Barbos, M. y Ascenzi, A.
(1984) Collagen Orientation in compact bone: 1. A new method
for the determination of the proportion of collagen parallel to the
plane of compact bone sections. Metab. Bone Dis. & Rel.
Res., 5, 299-307.
Burr, D. B., Schaffler, M. B. y
Frederickson, R. G. (1988) Composition of the cement
line and its possible mechanical role as a local interface in human
compact bone. J. Biomech., 21, 939-945.
Cater, W. E. y Carter, D. R.
(1989) Bone creep-fatigue damage
accumulation. J. Biomech., 22, 625-636.
Carando, S.,
Portigliatti-Barbos, M., Ascenzi, A. y
Boyde, A. (1989) Orientation of collagen in human
tibial and fibular shaft and possible correlation with mechanical
properties. Bone, 10, 139-142.
Carando, S.,
Portigliatti-Barbos, M., Ascenzi, A.,
Riggs, C., y Boyde, A. (1991) Macroscopic shape
of, and lamellar distribution within, the upper limb shafts,
allowing inferences about mechanical properties. Bone, 12,
265-269.
Carter, D. R., Cater, W. E.,
Spengler D. M., y Frankel, V. H. (1981) Acta
Orthop. Scand., 52, 481-490.
Carter, D. R. y Hayes, W. C.
(1977) Compact bone fatigue damage - I. Residual strength and
stiffness. J. Biomech., 10, 325-337.
Carter, D. R. y Hayes, W. C.
(1976) Fatigue life of compact bone - I. Effects of stress
amplitude, temperature and density. J. Biomech., 9,
27-34.
Carter, D. R., Hayes, W. C. y
Schurman, D. J. (1976) Fatigue life of compact bone -
II Effects of microstructure and density. J. Biomech., 9,
211-218.
Carter, D. R. y Spengler, D. M.
(1978) Mechanical properties and composition of cortical
bone. Clin. Orthop., 135, 192-217.
Cook, J. y Gordon, J. E.
(1964) A mechanism for the control of crack propagation in
all brittle systems. Proc. R. Soc. Lond., Ser. A, 282,
508-520.
Couteau, B., Payan, Y.,
Lavallée, S. (2000) The mesh-matching
algorithm: an automatic 3D mesh generator for finite element
structures. J. Biomech., 33, 1005-1009.
Crolet J.-M., Aoubiza, B. y
Meunier, A. (1993) Compact bone: numerical simulation
of mechanical characteristics. J. Biomech., 26,
677-687.
Currey, J. D. (1969) The
relationship between the stiffness and the mineral content of bone.
J. Biomech., 2, 477-480.
Currey, J. D. (1964) Three
analogies to explain the mechanical properties of bone.
Biorheology, 2, 1-10.
Currey, J. D. (1962) Stress
concentrations in bone. Quart. J. Microscop. Sci., 103,
111-113.
Currey, J. D. (1959) Differences
in tensile strength of bone of different hystological types. J.
Anat., 93, 87-95.
Evans, F. G. y Vincentelli, R.
(1969) Relation of collagen fiber orientation to some
mechanical properties of human cortical bone. J. Biomech., 2,
63-71.
Evans, P. (1978) Relations between
torsion properties and histology of adult human compact bone. J.
Biomech., 11, 157-165.
Frasca, P., Harper, R. y
Katz, J. (1977) Collagen fiber orientation in human
secondary osteons. Acta Anat., 98, 1-13.
Frasca, P., Harper, R. y
Katz, J. (1981) Strain and frequency dependence of
shear storage modulus for human single osteons and cortical bone
microsamples-size and hydration effects. J.
Biomech, 14, 679-690.
Gebhardt; W. (1906) Ueber
funktionell wichtige Anordnungsweisen der feineren und gröberen
Bauelemente des Wirbeltierknochens. II. Spezieller Teil. 1. Der Bau
der Haverssohen Lamellensysteme und seine funktionelle Bedeutung.
Arch. Entwickl. Mech Org., 20, 187-322.
Giraud-Guille, M. M.
(1988) Twisted plywood architecture of collagen fibrils in
human compact bone osteons. Calc. Tissue Int., 42,
167-180.
Gupta, V., y Bergström, J. S.
(1998) Compressive failure of rocks by shear faulting. J.
of Geoph. Res. 103, 23, 875-23, 895.
Hazama, H. (1956) Study on
torsional strength of the compact substance of human being. J.
Kyoto Pref. Med. Univ., 60, 167-184 (Texto en
japonés).
Hert J., Fiala P. y Petrtyl
M. (1994) Osteon orientation of the diaphysis of the long
bones in man. Bone, 15, 269-277.
Hayes, W. y Carter, D.
(1979) Biomechanics of Bone. In: Skeleton Research: An
Experimental Approach (D. Simmons y A. Kunin, eds.), Academic
Press Inc., Nueva York, 1, 263-299.
Hohling, H. J., Barckhaus, R. H.,
Krefting, E. R., Althoff, J. y Quint, P.
(1990) Collagen mineralization: aspects of the structural
relationship between collagen and apatite cristallites. In:
Ultrastructure of Skeletal Tissues: Bone and Cartilage in Health and
Disease (E. Bonucci y P. M. Morra, eds.), Kluwer Academic
Publishers, Boston, 41-62.
Huja, S. S., Hasan, M. S.,
Pidaparti, R., Turner, C. H., Garetto, L. P. y
Burr, D. (1999) Development of a fluorescent light
technique for evaluating microdamage in done subjected to fatigue
loading. J. Biomech., 32, 1243-1249.
Jepsen, K. J. y Davy, D. T.
(1997) Comparison of damage accumulation measures in human
cortical bone. J. Biomech., 30, 891-894.
Jepsen, K. J., Davy, D. T. y
Krzypow, D. J. (1999) The role of the lamellar
interface during torsional yielding of human cortical bone. J.
Biomech., 32, 303-310.
Jones, R. M. (1975) Mechanics of
Composite Materials. McGraw-Hill, Nueva York.
Katz, J. L. y Meunier, A.
(1987) The elastic anisotropy of bone. J. Biomech.,
20, 1063-1070.
Katz, J. L. y Ukraincik, K.
(1971) On the anisotropic elastic properties of
hydroxyapatite. J. Biomech., 4, 221-227.
Kleerekoper, M., Villanueva, A.
R., Stanciu, J., y otros (1985) The role of
three-dimensional trabecular microstructure in the
pathogenesis of vertebral compression fractures. Calc. Tissue.
Int., 37, 594-597.
Knets, I., Pfafrod, G.,
Saulgozis, Y., Laizan, Y. y Yanson, K.
(1973) Degree of deformation and strength of compact bone
tissue during torsion. Polymer Mech., 5, 91
1-918. (Texto en ruso).
Koch, J. C. (1917) The laws of
bone architecture. Am. J. Anat., 21,
177-293.
Lakes, R. (1995) On the torsional
properties of single osteons, J. Biomech., 28,
1409-1410.
Mah, J. y Hatcher, D.
(2000) Imagining trends and applications for the millenium.
Orthod. Prod., 1, 14-18.
Marotti, G., Muglia, M. A.,
Palumbo, C., y Zoffe, D. (1994) The microscopic
determinants of bone mechanical properties. Ital. J. Miner.
Electrolyte Metab., 8, 167-175.
Martens, M., van Audekercke, R.,
de Meester, P. y Mulier, J. (1980) The
mechanical characteristics of the long bones of the lower extremity
in torsional loading. J. Biomech., 13,
667-676.
Meunier, A. (1999) Personal
Communication.
Miller, G. y iotrowski, G.
(1974) A brief note on the variability of the torsional
strength of paired bones. J. Biomechanics, 7,
247-248.
Moore D. y McCabe G. (1989)
Introduction to the practice of statistics. W. H. Freeman and Co.,
Nueva York.
Moreland, M. (1980) Morphological
effects of torsion applied to growing bone. J. Bone Jt.
Surg., 62-B, 230-237.
Narayanan R. y Roberts T. (I
991) Structures Subjected to Repeated Loading. Stability and
Strength, Elsevier, London.
Petersen, H. (1930) Die Organe des
Skeletsystems. In: Handhuch der mikroskopischen Anatomie des Menshen
(Mollendorff (v.), W. ed.), Springer, Berlin,
521-678.
Pfafrod, G., Saulgozis, Y.,
Knets, I., Saulgozis, Y. y Yanson, K.
(1972) Experimental determination of the shear modulus of
compact bone. Polymer Mech., 4, 697-705.
(Texto en ruso).
Philipson, B. (1965) Composition
of cement lines in bone. J. Histochem. Cytochem., 13,
270-281.
Pidaparti, R. y Burr D.
(1992) Collagen fiber orientation and geometry effects on the
mechanical properties of secondary osteons. J. Biomech., 25,
869-880.
Piekarski, K. (1970) Fracture of
bone. J. of Appl. Physics, 41, 215-223.
Portigliatti-Barbos, M.,
Bianco, P. y Ascenzi, A. (1983) Distribution of
osteonic and interstitial components in the human femoral shaft with
reference to structure, calcification, and mechanical properties.
Acta Anat., 15, 178-186.
Portigliatti-Barbos, M.,
Bianco, P., Ascenzi, A. y Boyde, A.
(1984) Collagen orientation in compact bone: II. Distribution
of lamellae in the whole of the human femoral shaft with reference
to its mechanical properties. Metab. Bone Dis. & Rel.
Res., 5, 309-315.
Portigliatti-Barbos, M.,
Carando, S., Ascenzi, A. y Boyde, A.
(1987) On the structural symmetry of human femurs,
Bone, 8, 165-169.
Rauber, A. (1873) Elasticitat and
Festigkeit der Knochen. Leipzig, Wilhelm Engelmann.
Rho, J. Y., Zioupos, P.,
Currey, J. D., y Pharr, G. M. (1999) Variations
in the individual thick lamellar properties within osteons by
nanoindentation, Bone, 25, 295-300.
Riggs, C. M., Lanyon, L. E., y
Boyde, A. (1993a) Functional associations between
collagen fibre orientation and locomotor strain direction in
cortical bone of the equine radius, Anat. Embryol., 187,
231-238.
Riggs, C. M., Vaughan, L. C.,
Evans, G. P., Lanyon, L. E. y Boyde, A.
(1993b) Mechanical implications of collagen fibre orientation
in cortical bone of the equine radius, Anat. Embryol., 187,
239-248.
Sasaki N. (2000) Viscoelastic
properties of bone and testing methods. In: Mechanical testing of
bone (An Y. y Draughn R. eds.), CRC Press, Boca Raton,
Florida.
Schaffler, M., Burr, D. B. y
Frederickson, R. G. (1987) Morphology of the osteonal
cement line in human bone. Anat. Rec., 217,
223-228.
Shiga, T., Ogawa, J.,
Shibata, A. y Shibuya, J. (1970) The dynamic
properties of reinforced concrete frames.
Simkin, A., y Robin, G.
(1974) Fracture formation in differing collagen fiber pattern
of compact bone. J. Biomech., 7, 183-188.
Timoshenko, S., y Young, D. H.
(1962) Elements of Strength of Materials. Van Nostrand,
Princeton.
Vincentelli, R. y Evans, F. G.
(1971) Relations among mechanical properties, collagen
fibers, and calcification in adult human cortical bone. J.
Biomech., 4, 193-201.
Vinson, J. R. (1993) The Behavior
of Shells Composed of Isotropic and Composite Materials. Kluwer
Academic Publishers, Boston.
Wickramasinghe, S. N. (1975) Human
Bone Marrow. Blackwell Scientific Publications,
Philadelphia.
Ziv, V., Wagner, M. D., y
Weiner, S. (1996)
Microstructure-microhardness relations in
parallel-fibered and lamellar bone. Bone, 19,
417-428.
Zysset, P. K., Guo X. E.,
Hoffler C. E., Moore K. E., y Goldstein S.
(1999) Elastic modulus and hardness of cortical and
trabecular bone lamellae measured by nanoindentation in the human
femur. J. Biomech., 32, 1005-1012.
Claims (25)
1. Método de predicción de una propiedad
mecánica local de un hueso sometido a examen, que comprende:
- a)
- obtener especímenes de un hueso designado seleccionado a partir del esqueleto de un vertebrado,
- b)
- disponer un conjunto de muestras de microestructura que comprenden osteones, laminillas o trabéculas de cada espécimen.
- c)
- observar y registrar como mínimo una propiedad mecánica de cada muestra de microestructura, incluyendo la propiedad mecánica como mínimo una propiedad viscosa, elástica o plástica de la muestra; o una evaluación de la tensión, deformación, tensión previa, torsión, pinzamiento, propagación de fracturas, crecimiento de cavidades, rotura de fibras, tracción, compresión, cizalladura, torsión o flexión;
- d)
- agregar los datos registrados para obtener una descripción como mínimo de una propiedad mecánica del hueso,
- e)
- identificar y obtener una imagen por ordenador como mínimo de una parte de un hueso sometido a examen,
- f)
- definir una carga a disponer en el hueso sometido a examen como mínimo en una posición predeterminada,
- g)
- aplicar un método de elementos finitos para calcular la respuesta del hueso sometido a examen a la carga definida ajustando la imagen por ordenador a los datos agregados, y
- h)
- predecir una propiedad mecánica local del hueso sometido a examen utilizando métodos de homogeneización.
2. Método, según la reivindicación 1, en el que
las muestras de osteones se identifican como apagadas, brillantes,
apagadas y brillantes de manera alternativa, longitudinales,
transversales, longitudinales y transversales de manera alternativa,
y cualquier combinación parcial de estos aspectos, bajo luz
polarizada circularmente.
3. Método, según la reivindicación 1, que
comprende además la etapa de identificar y registrar como mínimo los
canales vasculares, las lagunas osteocíticas, o las canículas que
presentan una o más muestras de microestructura.
4. Método, según la reivindicación 1, que
comprende además la etapa de designar las muestras como totalmente
calcificadas, parcialmente calcificadas o descalcificadas.
5. Método, según la reivindicación 1, que
comprende además observar y registrar como mínimo una propiedad
mecánica como mínimo de un componente ultraestructural de cada
muestra de microestructura, incluyendo los componentes
ultraestructurales como mínimo: (a) una matriz de cristalita, (b)
fibras o haces de colágeno asociados a una matriz de cristalita, o
(c) fibras o haces de mucopolisacáridos asociados a una matriz de
cristalita.
6. Método, según la reivindicación 5, en el que
se registra la orientación de las fibras o haces de colágeno.
7. Método, según la reivindicación 2, que
comprende además la etapa de trazar la distribución de las
laminillas brillantes y oscuras de un conjunto de muestras de
osteones.
8. Método, según la reivindicación 1, que
comprende además organizar el conjunto de muestras de
microestructura en grupos de osteones, grupos de laminillas o grupos
de trabéculas.
9. Método, según la reivindicación 1, en el que
los especímenes proceden de un hueso normal o de un hueso
patológico.
10. Método, según la reivindicación 1, en el que
las propiedades mecánicas se evalúan bajo condiciones físicas que
comprenden un entorno húmedo y una temperatura de aproximadamente
21ºC.
11. Método, según la reivindicación 1, que
comprende además la etapa de crear imágenes de especímenes o
muestras mediante la utilización de técnicas microscópicas.
12. Método, según la reivindicación 1, en el que
cada propiedad mecánica se observa mediante ensayos, y las
características seleccionadas de cada muestra se registran antes y
después del ensayo.
13. Método, según la reivindicación 12, en el
que el ensayo incluye la exposición de la muestra a una carga
predeterminada durante un tiempo predeterminado.
14. Método, según la reivindicación 1, en el que
la agregación de los datos comprende la utilización de un método de
elementos finitos.
15. Método, según la reivindicación 1, en el que
la identificación como mínimo de una parte de un hueso sometido a
examen comprende determinar las dimensiones de la parte de hueso
sometido a examen a partir de la imagen por ordenador.
16. Método, según la reivindicación 15, en el
que las dimensiones se obtienen de manera no invasiva.
17. Método, según la reivindicación 1, en el que
la carga se selecciona a partir de una actividad normal y de una
intervención quirúrgica, ortodóntica, ortopédica, u otra
intervención médica.
18. Método, según la reivindicación 1, en el que
la etapa de identificación comprende además dividir la parte de
hueso identificada en elementos, y la etapa de comparación comprende
además la etapa de asignar uno o más grupos de microestructuras a
cada elemento, siendo la microestructura de cada grupo homogénea e
isotrópica.
19. Método, según la reivindicación 1, en el que
cada microestructura es un osteón o una trabécula, y la etapa (g)
comprende además asignar a cada microestructura como mínimo (a) un
conjunto de laminillas o (b) un conjunto de ultraestructuras.
20. Método, según la reivindicación 1, en el que
la etapa (g) comprende además calcular una distribución de
deformación basada en elementos.
21. Método, según la reivindicación 1, que
comprende la etapa adicional de calcular una deformación como mínimo
de un grupo de elementos del hueso sometido a examen.
22. Método, según la reivindicación 21, que
comprende la etapa adicional de identificar elementos de rotura
localizando elementos en los que una deformación calculada alcanza o
excede una deformación crítica.
23. Método, según la reivindicación 21, en el
que la deformación calculada se ajusta como mínimo a la tensión
previa o a la presencia de cavidades.
24. Método de identificación de las necesidades
de reconstrucción y prótesis de hueso, que comprende la utilización
de las propiedades mecánicas de un hueso sometido a examen obtenidas
según la reivindicación 1.
25. Método de predicción de fracturas o
deformación de hueso, que comprende la utilización de las
propiedades mecánicas de un hueso sometido a examen obtenidas según
la reivindicación 1.
Applications Claiming Priority (4)
| Application Number | Priority Date | Filing Date | Title |
|---|---|---|---|
| US24088400P | 2000-10-17 | 2000-10-17 | |
| US240884P | 2000-10-17 | ||
| US24619800P | 2000-11-06 | 2000-11-06 | |
| US246198P | 2000-11-06 |
Publications (1)
| Publication Number | Publication Date |
|---|---|
| ES2286152T3 true ES2286152T3 (es) | 2007-12-01 |
Family
ID=26933803
Family Applications (1)
| Application Number | Title | Priority Date | Filing Date |
|---|---|---|---|
| ES01981726T Expired - Lifetime ES2286152T3 (es) | 2000-10-17 | 2001-10-17 | Sistema y metodo para realizar un modelo de estructura. |
Country Status (7)
| Country | Link |
|---|---|
| US (1) | US7124067B2 (es) |
| EP (1) | EP1351628B1 (es) |
| AT (1) | ATE360401T1 (es) |
| AU (1) | AU2002213351A1 (es) |
| DE (1) | DE60128141T2 (es) |
| ES (1) | ES2286152T3 (es) |
| WO (1) | WO2002033679A2 (es) |
Families Citing this family (53)
| Publication number | Priority date | Publication date | Assignee | Title |
|---|---|---|---|---|
| AU772012B2 (en) | 1998-09-14 | 2004-04-08 | Board Of Trustees Of The Leland Stanford Junior University | Assessing the condition of a joint and preventing damage |
| EP1322224B1 (en) | 2000-09-14 | 2008-11-05 | The Board Of Trustees Of The Leland Stanford Junior University | Assessing condition of a joint and cartilage loss |
| US8639009B2 (en) | 2000-10-11 | 2014-01-28 | Imatx, Inc. | Methods and devices for evaluating and treating a bone condition based on x-ray image analysis |
| US7660453B2 (en) | 2000-10-11 | 2010-02-09 | Imaging Therapeutics, Inc. | Methods and devices for analysis of x-ray images |
| ES2286152T3 (es) | 2000-10-17 | 2007-12-01 | Maria-Grazia Ascenzi | Sistema y metodo para realizar un modelo de estructura. |
| US20020100483A1 (en) * | 2000-10-25 | 2002-08-01 | Boyce Todd M. | Non-destructive method for evaluating cancellous bone strength of allograft tissue |
| US8000766B2 (en) | 2001-05-25 | 2011-08-16 | Imatx, Inc. | Methods to diagnose treat and prevent bone loss |
| US7283940B2 (en) | 2001-10-17 | 2007-10-16 | Maria-Grazia Ascenzi | Multidirectional morphology and mechanics of osteonic lamellae |
| US7212958B2 (en) | 2001-10-17 | 2007-05-01 | Maria-Grazia Ascenzi | Method and system for modelling bone structure |
| DE10202515B4 (de) * | 2002-01-23 | 2004-08-12 | Holberg, Christof, Dr. | Verfahren, Vorrichtung und Computerprogrammprodukt zum Erstellen eines individuellen Modells eines Kieferknochens |
| EP1472662B1 (en) * | 2002-02-01 | 2014-08-27 | The Regents of The University of California | Method of predicting lamellar mechanical behaviour |
| US7840247B2 (en) * | 2002-09-16 | 2010-11-23 | Imatx, Inc. | Methods of predicting musculoskeletal disease |
| US8600124B2 (en) | 2004-09-16 | 2013-12-03 | Imatx, Inc. | System and method of predicting future fractures |
| US8965075B2 (en) | 2002-09-16 | 2015-02-24 | Imatx, Inc. | System and method for predicting future fractures |
| US20040106868A1 (en) * | 2002-09-16 | 2004-06-03 | Siau-Way Liew | Novel imaging markers in musculoskeletal disease |
| EP1605824A2 (en) | 2003-03-25 | 2005-12-21 | Imaging Therapeutics, Inc. | Methods for the compensation of imaging technique in the processing of radiographic images |
| US20080058613A1 (en) * | 2003-09-19 | 2008-03-06 | Imaging Therapeutics, Inc. | Method and System for Providing Fracture/No Fracture Classification |
| DE102004026524A1 (de) * | 2004-05-25 | 2005-12-22 | Aesculap Ag & Co. Kg | Verfahren zur Bestimmung eines knocheneigenen Koordinatensystems |
| WO2006039358A2 (en) * | 2004-09-30 | 2006-04-13 | The Regents Of The University Of California | Method for assessment of the structure-function characteristics of structures in a human or animal body |
| US8082135B2 (en) | 2005-06-13 | 2011-12-20 | The Regents Of The University Of California | Method and system for modeling bone structure |
| US7806900B2 (en) | 2006-04-26 | 2010-10-05 | Illuminoss Medical, Inc. | Apparatus and methods for delivery of reinforcing materials to bone |
| CA2650490A1 (en) | 2006-04-26 | 2007-11-08 | Illuminoss Medical, Inc. | Apparatus and methods for reinforcing bone |
| US7879041B2 (en) | 2006-11-10 | 2011-02-01 | Illuminoss Medical, Inc. | Systems and methods for internal bone fixation |
| EP2091445B1 (en) | 2006-11-10 | 2015-03-11 | Illuminoss Medical, Inc. | Systems for internal bone fixation |
| WO2009059090A1 (en) | 2007-10-31 | 2009-05-07 | Illuminoss Medical, Inc. | Light source |
| WO2009086176A2 (en) * | 2007-12-21 | 2009-07-09 | The Regents Of The University Of California | Method and system for modeling bone structure from collagen bundle orientations |
| US8403968B2 (en) | 2007-12-26 | 2013-03-26 | Illuminoss Medical, Inc. | Apparatus and methods for repairing craniomaxillofacial bones using customized bone plates |
| US8644568B1 (en) * | 2008-07-25 | 2014-02-04 | O.N.Diagnostics, LLC | Automated patient-specific bone-implant biomechanical analysis |
| US8126234B1 (en) * | 2008-07-25 | 2012-02-28 | O.N.Diagnostics, LLC | Automated patient-specific bone-implant biomechanical analysis |
| US8939917B2 (en) * | 2009-02-13 | 2015-01-27 | Imatx, Inc. | Methods and devices for quantitative analysis of bone and cartilage |
| US8210729B2 (en) | 2009-04-06 | 2012-07-03 | Illuminoss Medical, Inc. | Attachment system for light-conducting fibers |
| US8512338B2 (en) | 2009-04-07 | 2013-08-20 | Illuminoss Medical, Inc. | Photodynamic bone stabilization systems and methods for reinforcing bone |
| US8870965B2 (en) | 2009-08-19 | 2014-10-28 | Illuminoss Medical, Inc. | Devices and methods for bone alignment, stabilization and distraction |
| US8684965B2 (en) | 2010-06-21 | 2014-04-01 | Illuminoss Medical, Inc. | Photodynamic bone stabilization and drug delivery systems |
| US9179959B2 (en) | 2010-12-22 | 2015-11-10 | Illuminoss Medical, Inc. | Systems and methods for treating conditions and diseases of the spine |
| EP3733099B1 (en) | 2011-02-28 | 2022-08-31 | DePuy Synthes Products, Inc. | Modular tissue scaffolds |
| US8936644B2 (en) | 2011-07-19 | 2015-01-20 | Illuminoss Medical, Inc. | Systems and methods for joint stabilization |
| JP2014533965A (ja) | 2011-07-19 | 2014-12-18 | イルミンオス・メディカル・インコーポレイテッドIlluminOss Medical, Inc. | 骨の再構築および安定化のための装置および方法 |
| CA2876187C (en) * | 2012-06-12 | 2021-01-26 | Iwalk, Inc. | Prosthetic, orthotic or exoskeleton device |
| US8939977B2 (en) | 2012-07-10 | 2015-01-27 | Illuminoss Medical, Inc. | Systems and methods for separating bone fixation devices from introducer |
| US9687281B2 (en) | 2012-12-20 | 2017-06-27 | Illuminoss Medical, Inc. | Distal tip for bone fixation devices |
| WO2014169217A2 (en) | 2013-04-11 | 2014-10-16 | Ohio University | Systems and methods for establishing the stiffness of a bone using mechanical response tissue analysis |
| US9848818B1 (en) | 2013-08-09 | 2017-12-26 | O.N.Diagnostics, LLC | Clinical assessment of fragile bone strength |
| US11850061B2 (en) | 2013-08-09 | 2023-12-26 | O.N.Diagnostics, LLC | Clinical assessment of fragile bone strength |
| AU2018275525B2 (en) * | 2017-05-31 | 2023-09-14 | Ohio University | Systems and methods for patient specific modeling of the mechanical properties of bone |
| CN111436211B (zh) * | 2017-09-27 | 2023-12-22 | 香港科技大学 | 对用于增材制造的多维度胞元结构进行建模和设计的方法及设备 |
| EP3742977A4 (en) | 2018-01-24 | 2021-10-13 | Ohio University | METHODS FOR ESTABLISHING BONE RIGIDITY USING MECHANICAL RESPONSE TISSUE ANALYSIS |
| WO2020006239A1 (en) | 2018-06-27 | 2020-01-02 | Illuminoss Medical, Inc. | Systems and methods for bone stabilization and fixation |
| CN110074900B (zh) * | 2019-02-01 | 2024-04-02 | 北京爱康宜诚医疗器材有限公司 | 关节垫片假体及具有其的关节假体 |
| CN110866354B (zh) * | 2019-11-08 | 2021-08-20 | 大连理工大学 | 考虑尺度效应的聚合物血管支架结构优化设计方法 |
| CN110833470B (zh) * | 2019-12-24 | 2021-08-24 | 安徽中健三维科技有限公司 | 一种基于3d打印技术的个性化仿骨小梁结构金属垫片 |
| CN117197393A (zh) * | 2021-03-17 | 2023-12-08 | 武汉联影智融医疗科技有限公司 | 骨骼数据处理方法、可读存储介质和骨骼数据处理设备 |
| CN114565724B (zh) * | 2022-03-08 | 2025-05-09 | 上海电气集团股份有限公司 | 基于可视化影像的截骨规划的方法、电子设备和介质 |
Family Cites Families (13)
| Publication number | Priority date | Publication date | Assignee | Title |
|---|---|---|---|---|
| US5496372A (en) * | 1992-04-17 | 1996-03-05 | Kyocera Corporation | Hard tissue prosthesis including porous thin metal sheets |
| US5947893A (en) * | 1994-04-27 | 1999-09-07 | Board Of Regents, The University Of Texas System | Method of making a porous prothesis with biodegradable coatings |
| US6517487B1 (en) * | 1995-03-01 | 2003-02-11 | Lunar Corporation | Ultrasonic densitometer with opposed single transducer and transducer array |
| US20020136696A1 (en) * | 1995-05-19 | 2002-09-26 | Dosuk D. Lee | Orthopedic and dental ceramic implants |
| US6213958B1 (en) * | 1996-08-29 | 2001-04-10 | Alan A. Winder | Method and apparatus for the acoustic emission monitoring detection, localization, and classification of metabolic bone disease |
| US6083264A (en) * | 1998-06-30 | 2000-07-04 | Mcdonnell Douglas Corporation | Implant material for replacing or augmenting living bone tissue involving thermoplastic syntactic foam |
| US6293970B1 (en) * | 1998-06-30 | 2001-09-25 | Lifenet | Plasticized bone and soft tissue grafts and methods of making and using same |
| US6442287B1 (en) * | 1998-08-28 | 2002-08-27 | Arch Development Corporation | Method and system for the computerized analysis of bone mass and structure |
| GB9820369D0 (en) * | 1998-09-19 | 1998-11-11 | Giltech Ltd | Material |
| US6333313B1 (en) * | 1998-10-29 | 2001-12-25 | Board Of Regents, The University Of Texas System | Clinical use of oxytocin alone or in combination to treat bone disorders |
| WO2000028982A2 (en) * | 1998-11-19 | 2000-05-25 | The Board Of Trustees For The University Of Arkansas | Increasing bone strength with selected bisphosphonates |
| ES2286152T3 (es) | 2000-10-17 | 2007-12-01 | Maria-Grazia Ascenzi | Sistema y metodo para realizar un modelo de estructura. |
| US7127383B2 (en) | 2001-01-31 | 2006-10-24 | Maria-Grazia Ascenzi | Modeling viscoelastic torsional properties of osteons |
-
2001
- 2001-10-17 ES ES01981726T patent/ES2286152T3/es not_active Expired - Lifetime
- 2001-10-17 AT AT01981726T patent/ATE360401T1/de not_active IP Right Cessation
- 2001-10-17 AU AU2002213351A patent/AU2002213351A1/en not_active Abandoned
- 2001-10-17 DE DE60128141T patent/DE60128141T2/de not_active Expired - Lifetime
- 2001-10-17 EP EP01981726A patent/EP1351628B1/en not_active Expired - Lifetime
- 2001-10-17 WO PCT/US2001/032474 patent/WO2002033679A2/en not_active Ceased
- 2001-10-17 US US09/981,684 patent/US7124067B2/en not_active Expired - Lifetime
Also Published As
| Publication number | Publication date |
|---|---|
| DE60128141D1 (de) | 2007-06-06 |
| WO2002033679A8 (en) | 2003-08-07 |
| EP1351628B1 (en) | 2007-04-25 |
| AU2002213351A1 (en) | 2002-04-29 |
| US20020082779A1 (en) | 2002-06-27 |
| DE60128141T2 (de) | 2008-01-03 |
| WO2002033679A2 (en) | 2002-04-25 |
| US7124067B2 (en) | 2006-10-17 |
| EP1351628A2 (en) | 2003-10-15 |
| ATE360401T1 (de) | 2007-05-15 |
Similar Documents
| Publication | Publication Date | Title |
|---|---|---|
| ES2286152T3 (es) | Sistema y metodo para realizar un modelo de estructura. | |
| US7353153B2 (en) | Method and system for modeling bone structure | |
| US7212958B2 (en) | Method and system for modelling bone structure | |
| US7283940B2 (en) | Multidirectional morphology and mechanics of osteonic lamellae | |
| Libertiaux et al. | Experimental verification of brain tissue incompressibility using digital image correlation | |
| Gunther et al. | Finite element analysis and physiologic testing of a novel, inset glenoid fixation technique | |
| Li et al. | Frequency dependent viscoelastic properties of porcine brain tissue | |
| Taylor et al. | Finite element simulation of the fatigue behaviour of cancellous bone | |
| ZANETTI et al. | Structural analysis of skeletal body elements: numerical and experimental methods | |
| US20020155162A1 (en) | Modeling viscoelastic torsional properties of osteons | |
| Hill et al. | Mechanical performance of traditional distraction-based dual growing rod constructs | |
| Ganghoffer et al. | Nonlinear viscous behavior of the tendon's fascicles from the homogenization of viscoelastic collagen fibers | |
| EP1472662B1 (en) | Method of predicting lamellar mechanical behaviour | |
| Neamtu et al. | Analysis of the Relaxation Effect by Vibrations on Some Rheological Models of Tissues | |
| Lebschy | Biomechanical modelling of a human thorax using the finite element method | |
| Garcia | Elastic plastic damage laws for cortical bone | |
| Fraldi et al. | Toughening and mechanosensing in bone: a perfectly balanced mechanism based on competing stresses | |
| Abdel-Wahab et al. | Modelling fracture processes in bones | |
| Peña et al. | Human abdomen: Mechanical modeling and clinical applications | |
| Singh et al. | Mechanical characterization and standardization of silicon scalp and dura surrogates for neurosurgical simulation | |
| Qandeel et al. | Testing meshes in a computer model of a laparoscopic ventral hernia repair | |
| Chavoshnejad et al. | A deep learning framework for predicting the heterogeneous stiffness map of brain white matter tissue | |
| Potsika et al. | Computational modeling of ultrasound wave propagation in bone | |
| RU2260855C1 (ru) | Способ моделирования сдвигающих нагрузок на позвоночные сегменты в эксперименте | |
| Hamandi | Hierarchical structure, properties and bone mechanics at macro, micro, and nano levels |